lunes, 25 de junio de 2012

My favourite car.


Parece de juguete, ¿verdad?, me topé con él la otra tarde y ni dudarlo le tomé una foto.
Es superchulo, tan coqueto, tan cuidado, y los asientos de cuero y el salpicadero de madera y el cambio cortito, muy deportivo, y con el escudo de la marca en la empuñadura.
Cuenta kilómetros y cuenta revoluciones, eso era mucho para la época, y llantas de aleación, un lujo.
Es un Triumph, un coche inglés, y es que el lujo en automóviles, el verdadero caché, es monopolio de los ingleses, en coches como en tantas otras cosas, pero especialmente en coches antiguos.
En fin, una monada, me imagino cómo te mirará la gente conduciendo un coche así.
Me encantaría poder probarlo, debe ser toda una experiencia, seguro que tiene una mecánica muy buena y una conducción deportiva.
Para irse de excursión por la sierra y subir las montañas con las ventanillas bajadas y respirar el olor de los pinos.
Con este coche me iría de excursión a Rascafría, mi excursión favorita desde Madrid, pero subiendo el puerto de Navacerrada, para poder respirar la fragancia de sus bosques y contemplar las perspectivas, pero sin descuidarse, también para beber agua en la fuente de Los Geólogos, parada obligada de todo excursionista que se precie, y después ir hasta El Paular pasando por el puerto de Cotos, la bajada desde allí es preciosa, con todas esas curvas y revueltas en pendiente, con las altas cimas que parece se van a caer encima de uno, y los bosques de pinos centenarios surcados por arroyos y torrenteras.
El Paular con su monasterio y hospedería, hoy Parador de turismo, a la derecha Las Presillas, piscinas naturales de agua de río en medio del valle, y luego se llega a Rascafría, un pueblo serrano lleno de encanto y con una gastronomía excelente.
Si queréis completar el viaje podéis volver a Madrid por el puerto de la Morcuera, muy bonito también.


el paseante excursionista


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