domingo, 17 de agosto de 2014

Decíamos ayer. Noviembre 2012 (1). Monólogo de la luna y otras historias.

lunes, 12 de noviembre de 2012


Decíamos ayer. Barry Lyndon y otras historias. Noviembre 2011 (5).

martes, 15 de noviembre de 2011


La película de la semana. Barry Lyndon.

Ryan O'Neill y Marisa Berenson en una escena de Barry Lyndon de Stanley Kubrick.
Kubrick, Kubrick, Kubrick...

Bueno, no voy a empezar a decir todo eso de obra maestra, director de culto, película de sala de arte y ensayo, cine de autor, actores en estado de gracia, registros interpretativos...

Tópicos aparte, Barry Lyndon, la película, lo contiene todo, es decir, resume todo lo anterior de la historia del cine, y se anticipa a todo lo que está por llegar.

Es la obra de arte total, cima absoluta del séptimo arte.

José Luis Garcí siempre dice que es una película que no se puede ver sentado en la butaca del cine sino que había que verla de rodillas, creo que con esto está dicho todo, comparto la opinión.

Cada fotograma, cada escena de la película, es un cuadro, una pintura digna de ser expuesta en las paredes del mejor museo.

Narra las aventuras y desventuras del aventurero Barry Lyndon, desde su juventud hasta su final.

Kubrick elabora además un fresco histórico monumental sobre la Europa de la época, la segunda mitad del S. XVIII.

Es curioso que una película como ésta saliera de la mano de Kubrick, tan diferente a 2001 o a La naranja mecánica, cada película de Kubrick es un género en sí misma, cuando toca un género cinematográfico Kubrick lo agota, después de él no queda nada nuevo por decir, y con Barry Lyndon sucede precisamente esto, después de esta película todo el cine histórico no es sino una continuación, una pálida copia.

La banda sonora recoge la mejor inspiración de la música de la época y parece mecer las delicadas imágenes de la película entre sus acordes.

Comentario sobre la escena: Barry va fumando junto a su esposa Lady Lyndon, en el carruaje, ella tose y trata de apartar el humo con la mano y él sigue fumando impertérrito.

El paseante.
Noviembre 2011.

el rincón favorito de mi gato.


¡Menuda mirada de listo! Y de atrevido, a mi gato no le amilana nada.

Es riquísimo, ¿verdad?, ¿a que parece un muñeco?, es mi gato Pipi, del que ya os he hablado antes, el que se bebe el agua de la bañera, no es Negrito, como puede apreciarse, Negrito es mi otro gato, del que también os he hablado, ¿recordáis?, Negrito es el que parece una pantera, Pipi parece un tigre, ¿verdad?

Algún famoso escritor dijo en alguna ocasión que Dios dió el gato al hombre para permitirle sentir el placer que se siente acariciando a un tigre.

Pues ése es el placer que yo siento acariciando a Pipi, que es mi tigre de Bengala.

Me siento una especie de Rudyard Kipling en la India al lado de Pipi, mi tigre particular.

En la foto aparece retratado esta mañana en su rincón favorito, subido a la encimera de la cocina, entre la cafetera, los pucheros y las sartenes, junto al bote de la sal, el del pimentón, y la botella del aceite, debajo se la campana extractora, sobre la placa vitrocerámica (apagada), o la tabla de madera de cortar.

Desde esa atalaya domina la selva de mi casa, su territorio, donde reina feliz, en verano tumbado al sol en el tendedero, y en invierno acurrucado debajo de algún radiador o subido a la cama, lamiéndome la cara y dándome mordisquillos en la barbilla, subido sobre mi pecho y mirándome a los ojos con una mirada tan firme y profunda de amor que no puedo soportar.

Pipi y yo, menuda historia, parece sacada de un cuento de Andersen, pero eso ya lo contaré otro día...

el paseante 

La lotería de navidad.


Puerta del Sol en directo esta mañana, bajo a desayunar y me encuentro con la cola de la lotería.

Ilusión renovada cada navidad, tradición repetida año tras año.

Hay cosas que nunca cambian, y una de ellas es el sorteo de navidad.

¿Por qué precisamente ese sorteo y no otros?

Parece como si sólo hubiera lotería en navidad.

Igual que el turrón, hay lotería todo el año.

Igual que hay lotería, todo el año debería haber buenos sentimientos.

¡Menuda navidad nos espera!

Cada año las navidades son más tristes, la navidad es cosa de niños, a los mayores nos vienen al recuerdo los seres queridos que ya no están, y la navidad acaba siendo un turrón amargo que se nos atraganta.

Y encima lo de la crisis, menuda alegría para todos aquellos que no tienen con qué comprar ilusión para sus hijos.

Aunque la ilusión con frecuencia no es tanto cuestión de dinero como de imaginación.

Si hay salud, si hay vida, tiene que haber felicidad, no lo olvidemos.

Pidamos a los reyes magos salud y vida, energía, vitalidad, ganas de vivir, ilusión por las cosas pequeñas, y cariño.

Un abrazo lotero,

el paseante

La flor de tela.


El amor
se filtra
como el
agua,
dejando
humedad
para siempre
(anónimo)

La ganadora del concurso "el paseante quiere premiar tu fidelidad como seguidor del blog".

Manuela Mateo Esquilas. Ganadora del concurso.
El viernes pasado, 11 de noviembre de 2011, el paseante tuvo la dicha, el honor y la satisfacción de comer con la ganadora del concurso "el paseante quiere premiar tu fidelidad como seguidor del blog", convocado el día 26 de agosto de 2011, en este blog, el concurso consistía en acertar a qué obra de fama literaria universal correspondía un fragmento literario que se publicaba en la entrada, la respuesta debía darse mediante un comentario a dicha entrada, y era requisito el haber hecho previamente algún comentario a cualquier otra entrada del blog.
Manuela Mateo Esquilas, dió cumplida y acertada respuesta el día 26 de agosto de 2011, habiendo además introducido varios comentarios previos al blog.
Su respuesta fue: Por el camino de Swann - Marcel Proust, tratándose del 1er volumen de los 7 de "En busca del tiempo perdido".
Enhorabuena Manuela, fue un placer comer contigo, ése era precisamente el premio, una comida con el paseante.
Espero que disfrutaras de la comida y de mi compañía, y que no te defraudara ni lo uno ni lo otro, pude comprobar que eres una gran fan del blog y de el paseante.
Gracias de todo corazón, con seguidores como tú el blog vivirá por siempre,
El paseante

Los colores del otoño.

Parque de El Retiro.











La opinión de mi querido amigo Antonio sobre su semblanza.


Bueno JR: Me ha emocionado la semblanza: No tengo palabras para agradecerte la semblanza. Fue un año grandioso en el que existió una relación simbiótica que colonizó nuestros cerebros dejando parte de cada uno de nosotros. Yo ya siempre seré un poco JR, y tú un poco Antonio. Hay veces que actuo y digo: " Me ha salido el JR que llevo dentro", quizás esta mutua influencia fue la causante de la fuerte adicción por estar juntos.


JR; muchas de las cosas que dices en la semblanza, podría decirlas yo de ti, por eso somos almas gemelas:

"No necesitas hablar para comunicarte", "Amigo junto al cual el tiempo no existe","Mago, creativo, innovador".


Gracias por la ternura con la que tratas a tu hijo; es posible que desarrollara en ti el instinto paternal, y por eso me tienes tanto cariño, que es mutuo.


Yo también te echo de menos: Añoro nuestras comidas, nuestros relatos literarios frente a la biblia Freudiana, los puros como fetiche consumible en Nuevos Ministerios, nuestra novela, los coqueteos con los guardias de seguridad, los camareros, los directores, con la Gran Diva, etc; toda una aventura llena de imaginación, creatividad, dolor, valor, miedos, emociones, cariño, amor, rencor, etc; unos buenos ingredientes para una buena novela o película de cine negro....


JR Un año inolvidable, muchas gracias por todo.


Antonio Peñafiel Olivar

lunes, 14 de noviembre de 2011


Antonio Peñafiel Olivar. Semblanza.


Antoñito, el bueno de Antoñito, como siempre dice de él un antiguo jefe que tuvimos, y luego siempre añade: "Antonio es un tío de puta madre, ¿verdad?"

Pues comparto su opinión, pero no me quedo ahí, claro, hay más, hay mucho más...

Sobre todo para mí Antonio es alguien muy especial, alguien sorprendente en un mundo como el que vivimos, tal vez en Aranjuez todos sean así, no lo sé, pero en Madrid no, desde luego.

A Antonio le considero como a un hijo, tiene algo entrañable, cálido, cercano, que llama a la intimidad, a la familiaridad, al sentimiento.

Yo creo que éramos amigos ya antes de conocernos, almas gemelas, "twin souls", como a él le gusta decir, porque él es muy anglófilo, tiene un punto de gentelman decimonónico, de dandi refinado y culto.

Narcisista y fetichista como buen dandi que se precie, y un tanto snob.

En la foto que me ha mandado parece un santo en una hornacina rodeado de exvotos, ¿verdad?

Profesionalmente es imbatible, en su especialidad, la enfermería, no tiene parangón, y en el ámbito socio-sanitario es una autoridad, respetado y valorado. Tuve ocasión de comprobar todo esto.

Él y yo compartimos un año de nuestras vidas profesionales, año intenso, apasionante, reto monumental, él sacrificó muchos aspectos personales y profesionales por estar a mi lado apoyándome, por apoyar a su amigo.

Para mí fue fundamental su sabiduría, su conocimiento, su criterio, su saber hacer, y fue un ejemplo en lo profesional y en lo personal de saber estar en toda circunstancia por complicada que ésta fuera.

Fue un gran colaborador, un excelente compañero, generoso y sacrificado sin medida.

Y en lo personal un alma gemela con la cual no necesitas hablar para comunicarte, ni verte para que esté presente.

El amigo junto al cual el tiempo no existe.

Es además un gran psicólogo, no en vano ha estudiado la carrera de psicología, un prestidigitador, un mago, que sabe sacar continuamente conejos de la chistera, un gran creativo, un innovador, un artista.

¿Y no tiene nada malo? Me pregunto.

Pues sí, como diría nuestro antiguo jefe: " a veces es un poco capullín" ¿Y eso qué significa?  Pues que de bueno que es la gente abusa y como además destaca le tienen envidia y eso le crea problemas.

¿A que parece mi hijo?

Bueno, pues nada, Antoñito, hijo mío, que te echo de menos.

Un abrazo,

El paseante

Ya viene el sol.



Una noche de resaca,
al tratar de despertar,
noté que por el ombligo me empezaba a desinflar,
que mi cuerpo se arrugaba como un papel vegetal,
e iba pasando, qué curioso, al estado gaseoso.

Y tras la metamorfosis, me sentí mucho mejor:
era un aire gris oscuro y con bastante polución.
Se notaba, en cualquier caso, que era aire de ciudad,
que si bien no es el más sano, lo prefiere el ser humano.

Aire, soñé por un momento que era aire: oxígeno, nitrógeno y argón, sin forma definida ni color.
Fui aire volador.

Como yo soy muy consciente, hasta en esta situación,
decidí ser consecuente con mi nueva dimensión
y probé a ser respirado por la que duerme a mi lado.
Sin entrar en pormenores, yo sé hacer cosas mejores.
Como no me satisfizo la experiencia sexual,
se me inflaron los vapores: me convertí en huracán.
Di unas tres o cuatro vueltas y a la quinta me cansé.
Este cuarto es muy pequeño para las cosas que sueño...

Aire, soñé por un momento que era aire: oxígeno, nitrógeno y argón, sin forma definida ni color.
Fui aire volador.

Y lo siento por mi novia y el cristal que me cargué.
Me escapé por la ventana y en picado me lancé,
pero tuve mala suerte y cuando iba a remontar me volví otra vez humano: no faltéis al funeral.

Aire, soñé por un momento que era aire: oxígeno, nitrógeno y argón, sin forma definida ni color.
Fui aire volador

No te conoce nadie.

Edward Hopper. Brooklyn Bridge.
Alma ausente

No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce el niño ni la tarde
porque te has muerto para siempre.

No te conoce el lomo de la piedra,
ni el raso negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

El otoño vendrá con caracolas,
uva de niebla y monjes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre.

Porque te has muerto para siempre,
como todos los muertos de la Tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados.

No te conoce nadie. No. Pero yo te canto.
Yo canto para luego tu perfil y tu gracia.
La madurez insigne de tu conocimiento.
Tu apetencia de muerte y el gusto de tu boca.
La tristeza que tuvo tu valiente alegría.
Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace,
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por los olivos.

Federigo García Lorca. Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías.

Whispered in the sounds of silence.


THE SOUNDS OF SILENCE
by Simon & Garfunkel


Hello darkness, my old friend,
I've come to talk with you again.
Because a vision softly creeping
Left its seeds while I was sleeping.
And the vision that was planted in my brain
Still remains within the sounds
Of silence.

In restless dreams I walked alone
Narrow streets of cobblestone,
'Neath the halo of a street lamp
I turned my collar to the cold and damp
When my eyes were stabbed
By the flash of the neon light,
That split the night
And touch the sounds
Of silence.

And in the naked light I saw
Ten thousand people, maybe more.
People talking without speaking,
People hearing without listening.
People writing songs
That voices never share
And no one dared disturb the sounds
Of silence.

'Fools,' said I, 'you do not know
Silence like a cancer grows.
Hear my words that I might teach you,
Take my arms that I might reach you.'
But my words
Like silent raindrops fell,
And echoed in the wells
Of silence.

And the people bowed and prayed
To the neon god they made.
And the sign flashed out its warning
In the words that it was forming.
And the signs said,
The words of the prophets
Are written on the subway walls
And tenement halls.
And whispered in the sounds
Of silence.
LOS SONIDOS DEL SILENCIO
por Simon & Garfunkel


Hola oscuridad, mi vieja amiga,
He venido a hablar contigo otra vez.
Porque una visión arrastrándose suavemente
Dejó sus semillas mientras estaba durmiendo.
Y la visión que fue plantada en mi cerebro
Todavía permanece dentro de los sonidos
Del silencio.

En sueños sin descanso caminé solo
Por estrechas calles de empedrado,
Debajo del halo de una luminaria
Me levanté el cuello al frío y la humedad
Cuando mis ojos fueron apuñalados
Por el flash de la luz de neón,
Que resquebraja la noche
Y acaricia los sonidos
Del silencio.

Y en la luz desnuda ví
Diez mil personas, quizás más.
Gente hablando sin conversar,
Gente oyendo sin escuchar.
Gente escribiendo canciones
Que las voces jamás compartirán
Y nadie osó molestar a los sonidos
Del silencio.

'Tontos,' dije, 'no saben
Que el silencio crece como un cáncer.
Escuchen mis palabras que podría enseñarles,
Tomen mis brazos que podría alcanzarlos.'
Pero mis palabras
Como silenciosas gotas de lluvia cayeron,
E hicieron eco en los pozos
Del silencio.

Y la gente se inclinó y rezó
Al dios de neón que crearon.
Y el cartel encendió su advertencia
Con las palabras que estaba formando.
Y los carteles decían
Que las palabras de los profetas
Están escritas en las paredes del subterráneo
Y en los conventillos.
Y murmuradas en los sonidos
Del silencio.

El sueño del caballero.

El sueño del caballero. Antonio de Pereda y Salgado.

Morir o no.

El otoño y la melancolía.

Cada estación del año es proclive a generar en nosotros un diferente estado de ánimo, el otoño genera una cierta melancolía, los días son más cortos, comienza el frío, uno va preparando el alma para ese encuentro con el pasado que cada año es la navidad, época de ausencias, de tiempo pasado, de porvenir incierto.

Uno se recoge en su alma, y contempla desde allí el pasar de la vida como si no fuera con él ya la vida, como si el pasado, el presente y el porvenir fueran unas nubes pasajeras cargadas de una tormenta que apenas dejan ya ver el sol.

El otoño es la estación de la pérdida, perdemos la plenitud de las horas felices del verano pero aún las mantenemos en el recuerdo, lo cual hace que nos sintamos tristes por la pérdida de la alegría y el optimismo estival, y aún no hemos alcanzado la cima total que es el invierno, ese lugar donde como en una tundra sólo nos queda resguardarnos y esperar que pase tratando de salir indemnes.

En el invierno el instinto de sobrevivir nos hace olvidar hasta la tristeza, en el otoño somos conscientes aún de la pérdida de las horas felices del estío, de su plenitud, y eso nos entristece más.

En otoño todo va despareciendo lentamente, las flores se van, las hojas caen, los colores desaparecen, la luz del sol se apaga, llegan las nubes, las lluvias, el frío del otoño, los constipados, las gripes, los jerseys de lana, llega la antesala del voraz invierno.

Es en este paréntesis de la pletitud de la vida, en este recogimiento, en esta falta de perspectivas, de colores, de luz, que es el otoño, el tiempo en el que el hombre mira dentro de sí y hace balance de su vida, de la pasada y de la que está por venir.

Pero la vida es imprevisible y nadie puede conocer el futuro, con frecuencia intentamos averiguar el porvenir proyectando el presente en el futuro, y eso nunca es así.

En el constante devenir de las cosas, un universo cambiante e impredecible nos está esperando siempre, sea otoño o primavera en nuestra alma.

¿Morir o no?, me pregunto, morir, sí, morir, pero morir para renacer siempre.

Con amor,

El paseante

Madrid y la última luz del sol.

Una luz que agoniza.














Primeras impresiones de una jubilada.


                                           Madrid, 11 de noviembre de 2011

                Mis párpados se entornan y una leve luz llega hasta las pupilas.  En una sensación de duermevela intento ubicarme. No recuerdo el sonido agudo del despertador. Tampoco las líneas de una agenda de trabajo, siempre estresante, acuden a mi memoria.  En su lugar, lentamente,  me  invade  al sonido de unos niños que responden  con sueño a las demandas de una madre que les  grita que no van a llegar al colegio, el estruendo del camión de la basura, el ruido de los coches.  Y pausadamente la luz se va haciendo dueña de la habitación, dibujando los perfiles de los objetos que, hasta hace unos instantes, apreciaba de forma difusa.

                Los músculos pugnan por ayudar a unos huesos doloridos a cambiar de postura.  Es raro, muy raro.  No siento la urgencia de abandonar el nido que me ha albergado durante las pocas horas que he dormido. No tengo prisa. Paseo la mirada por cada uno de los rincones de la habitación como si fuese la primera vez que los veo. ¡Que curioso! He limpiado veinte mil veces el polvo a ese pequeño bote de cerámica que adquirí en Santa María de Huerta y nunca había apreciado  los delicados dibujos del escudo como ahora.  Todo ha estado ahí desde hace mucho tiempo, pero en este momento me parece que acaba de incorporarse a esos 5 metros cuadrados de mi habitáculo.

                Siento la imperiosa necesidad de desperezarme  e incorporarme  a la vida que bulle  en esa cercana lejanía compuesta por los ruidos de la calle y de los vecinos.  Ya está, he dado mis primeros pasos que me han conducido a mi rincón favorito.  Allí me esperan mis petunias, mis geranios,  mis rosas y algún que otro tímido gorrión que se desparasita en las jardineras.  En el horizonte,  la neblina de la contaminación, difumina las cimas de las montañas convirtiéndolas en fantasmas de piedra, pero se que están ahí dándome fuerza.  El sol va imponiendo su poder. Aún me encuentro perpleja. ¿Por qué estoy  tan ralentizada en mis  movimientos?, ¿por qué me detengo en cada cosa que me rodea mucho más de lo  usual?  Mi cerebro, como siempre, intenta encontrar la razón a todo lo que ocurre.  De repente un sonido me sobresalta. Es el teléfono.  Con los tropezones de ritual esquivo, o por lo menos lo intento,  los muebles.  Cojo el aparato.  Al otro lado  una voz me pregunta ansiosa: “¿qué tal te ha sentado la jubilación?”.  Sonrió,  he hallado el quid  a todo lo que me había sucedido. Simplemente  no tengo prisa.  Puedo apreciar, aún más, los pequeños detalles que llenan la vida  y aprehenderlos……… porque estoy jubilada.

Aurora Calle

viernes, 11 de noviembre de 2011


El blog vuelve a la normalidad.

Irene Gutiérrez Caba. Historias de la frivolidad. Chicho Ibáñez Serrador.

El blog vuelve a la normalidad, a la respetabilidad, a la decencia y a la honorabilidad, como debe ser, como siempre ha sido, y como siempre será.

Palabra de paseante.

Un hacker ha entrado en el blog.


Un hacker se ha infiltrado en el blog durante la pasada semana y ha estado metiendo una serie de entradas de contenido sexual explícito.

En cuanto ha sido detectado se han adoptado por parte de el paseante las medidas oportunas para que esto no vuelva a suceder en un futuro.

Asimismo se pone de manifiesto que el paseante no se hace responsable necesariamente del contenido de esas entradas introducidas por el pirata informático.

El paseante.
11-11-2011

El consultorio de Elena Francis. Soy un incomprendido.

Radio de la abuela de el paseante.

Melodía:

Francis, sé la amiga de Francis...
Francis, Francis, Francis...

Querida Doctora Francis:

Soy un joven de 22 años que no tiene futuro. Me he decidido a escribirla para que me aconseje qué debo hacer con mi vida, apenas tengo estudios, mi familia no pudo dármelos, desde temprana edad tuve que ponerme a trabajar, primero ayudando a mi padre que es fontanero y ahora de camarero de una churrería.

Me paso el día detrás de la barra del bar sirviendo churros y cafés con leche, y no creo que vaya a tener nunca mejor futuro que ése.

Me hubiera gustado tener otras oportunidades en la vida como los hijos de los ricos, pero no ha sido posible, según donde naces así eres, el dinero manda y la sociedad no da oportunidades a los pobres como yo, apenas unos estudios básicos y a buscarte la vida.

Quisiera, querida doctora Francis, que me aconsejara, por favor, si se le ocurre alguna alternativa o alguna posibilidad para mi futuro.

Hace poco he conocido a una chica y creo que me he enamorado, pero entre su sueldo y el mío apenas alcanzamos para nada, por eso quiero mejorar mi situación económica a ver si pudiéramos casarnos.

Atentamente,

El camarero de la churrería

Melodía:

Francis, sé la amiga de Francis...
Francis, Francis, Francis...

Querido amigo:

Creo que ha cambiado tu estrella, como estoy comenzando mi relación profesional con el paseante en su blog, necesito ayuda y te propongo colaborar conmigo en mi gabinete para dar respuesta al consultorio, no sé si te interesará, además, si quieres, puedes compatibilizarlo con el trabajo en la churrería, necesitamos de tu sabiduría para el consultorio, toda esa sabiduría que adquieres día a día en la churrería.

Vas a tener el privilegio de colaborar y de poder imtegrarte en el prestigioso y afamado blog de el paseante, el blog de moda, y del paseante respondo yo, no te preocupes, es una persona cabal, le conozco desde que era muy pequeño, cuando oía mis programas junto a su abuela.

Y sin más se despide de ti,

Elena Francis

Melodía:

Francis, sé la amiga de Francis...
Francis, Francis, Francis...

Sintonía del Consultorio de Elena Francis.

Indian Summer


Indian Summer” (verano indio) es uno de los estándares del jazz que se me ha adentrado por las fibras sensibles. Una canción de Victor Herbert, compositor de música seria que triunfó con piezas ligeras. A los más carrozas les traerá añoranzas y, tal vez, asocien la canción con la sintonía del Consultorio de Elena Francis, afamado programa radiofónico que comenzó en el período de posguerra y permaneció en antena durante casi cuarenta años.

El verano indio es el período soleado del otoño conocido en Europa como Verano de San Martín (Veraniño de San Martiño por estos lares); un veranillo tierno y delicioso, a finales de octubre o principios de noviembre, alejado de los bochornosos rigores del estío. Y sin embargo el texto de la canción parece referirse al auténtico periodo veraniego que comienza en junio.

Summer, you old Indian Summer
You‘re the tear that comes after June time‘s laughter
You see so many dreams that don’t come true
Dreams we fashioned when summertime was new
You are here to watch over
Some heart that is broken
By a word that somebody left unspoken
You’re the ghost of a romance in June
Going astray, fading too soon...
That’s why I say,
"Farewell to you, Indian Summer!"

Esta delicada canción fue grabada, entre otros, por Frank Sinatra y la Orquesta de Tommy Dorsey, Duke Ellington, Sidney Bechet, Coleman Hawkins, Ella Fitzgerald y Sarah Vaughan. Escuchemos la acariciante melodía en la antigua grabación de Glenn Miller y su Orquesta.

Indian Summer - Glenn Miller & His Orchestra

El mantra de el paseante.


Amor eterno
Deseo perpetuo
Eterna vida
Amor eterno
Calma total
Por ti muero y renazco
A la dicha de tenerte
Junto a mí por siempre
Deseo perpetuo
Eterna vida
Amor eterno
Calma total
Tu hermosa mirada
Apacigua mi alma
Me llena de amor
Deseo perpetuo
Eterna vida
Amor eterno
Calma total
Si me quieres o no me pregunto
Te miro a los ojos
Me dices que no
Deseo perpetuo
Eterna vida
Amor eterno
Calma total
Me rompes el alma
Sin ti me muero
Te amo dulce corazón
Deseo perpetuo
Eterna vida
Amor eterno
Calma total
Dónde iré con este amor
Que tú no quieres
Dónde iré con mi corazón
Deseo perpetuo
Eterna vida
Amor eterno
Calma total
Hoy como ayer como siempre
Te digo te quiero
Porque sin quererte no se ya vivir
Deseo perpetuo
Eterna vida
Amor eterno
Calma total
Perdido en el cielo
Mi amor se eleva
Dios lo recoge y al fin se va
Deseo perpetuo
Eterna dicha
Amor eterno
Calma total

José Ramón Carballo López
11-11-2011

Tu pensamiento crea tu mundo.


Puerta del Sol ahora mismo, en directo, el paseante ha bajado a desayunar y se ha encontrado con un grupo de gente meditando en el centro de la Puerta del Sol, me he quedando un momento con ellos y he sentido, pese al bullicio de alrededor, una enorme paz que flotaba en el ambiente.

Me he sentido realmente sanado espiritualemte.

La Puerta del Sol desde el 15 M se ha convertido en un lugar mágico en el que todo es posible, un lugar de encuentro, de reunión, de intercambio de ideas, un foro de movimientos sociales, espirituales, de gentes que intercambian amor.

Tu pensamiento crea tu mundo.

No lo dudes...

El paseante
11-11-2011

jueves, 8 de noviembre de 2012


Monólogo de la luna. Poema.

Monólogo de la luna

En este páramo inmenso de mi amor
Cabe el campo entero y las estrellas todas
En esta noche iluminada por ti
Cual redonda farola vieja de gas
Cabe mi corazón pleno palpitante todo
Abierto siempre a ti
Quiéreme luna en esta noche 
De lejanas estrellas apagadas
Sólo tu amor deseo en esta hora dichosa
En la que sólo contemplarte quiero
Pasas delante de mí dibujando en el cielo ilusiones nuevas
Visiones perfectas de mi eterno amor
Que te abre los brazos
Como si un nocturno profeta fueras
Luna, te acabas
Desapareces en mí a la mañana
En mi pobre comprensión de hombre
Extiendes tu presencia infinita durante la noche
¿Hasta cuándo podré contemplarte?
Te pregunto
Y me sonríes a través de toda tu perfecta luz
Desde tu lejana inmensidad
De planeta solitario
Que me escucha

José Ramón Carballo
31 de octubre de 2012

Yo también me voy de puente paseante.

Paseante, déjate de chorradas, yo también me voy de puente, vente conmigo, me necesitas, ¿qué tontería es esa de que tu destino es la soledad?
Tu destino es estar conmigo, con tu sombra, no reniegues de tu destino, aplícate el cuento, por muchas vueltas que des acabarás volviendo a mí.
Llévame contigo este puente paseante..., me necesitas...

La sombra del paseante transfigurada


Me voy de puente.

Me voy de puente otra vez, mañana viernes 9 de noviembre es fiesta en Madrid, Nuestra Señora de la Almudena, patrona de Madrid.
Pues eso, que nos vemos el lunes.
A ver si hace buen tiempo.
Os recomiendo que durante estos días reflexionéis sobre vuestro destino, seguro que sabéis cuál es pero no queréis reconocéroslo, esas cosas uno las nota, analizad si asumiendo vuestro destino llevaríais una vida más plena y satisfactoria y de más provecho para todos, y para vosotros especialmente.
Creo que desde un punto de vista espiritual sólo asumiendo nuestro destino y actuando en consecuencia lograremos nuestro desarrollo espiritual y nuestra felicidad.

Un beso y feliz puente,

el paseante

Clouds over the Plaza de Oriente. Reportaje fotográfico.













miércoles, 7 de noviembre de 2012


Mis conversaciones con Woody (8)



- ¿Qué te pasa?
- Nada.
- A mí no me engañas jr, a ti te pasa algo, te lo noto.
- No me pasa nada de verdad, ¿y tú qué tal estás Woody?
- Yo estoy bien pero no eches balones fuera y dime lo que te sucede.
- Pues el otoño...
- ¿El otoño?
- Sí, el otoño, me deprime un poco.
- Ya, se te nota, te veo muy apagado.
- ¿Tanto se me nota?
- Un poco, sobre todo a mí que te conozco bien no me engañas.
- Pues dime tú, ya que eres tan listo, por qué estoy así.
- Pues mira jr estás así porque la vida es así.
- ¿Y eso qué significa?
- Pues que no siempre podemos estar bien, nos deprimiría estar siempre bien, y seguramente es lo que te ocurre, si lo analizas con detalle comprobarás que estás bien, pero estar bien es un rollo, te lo digo por experiencia, y entonces para variar nos deprimimos, entramos en una crisis, tomamos decisiones y entonces, sucede...
- ¿Qué sucede?
- Pues que lo estropeamos todo por no quedarnos quietos y entonces es cuando tenemos verdaderos problemas, los que nos hemos buscado, y ahí comenzamos la lucha por salir de ellos, y cuando logramos salir al fin nos sentimos, plenos, satisfechos, liberados, felices, y al cabo de un tiempo nos volvemos a aburrir de estar bien y vuelta a empezar...
- No lo había visto nunca desde ese punto de vista, tal vez tengas razón.
- Tengo razón siempre jr, soy Woody Allen...
- ¿Y qué puedo hacer?
- Pues tranquilidad ante todo, algo de ejercicio físico, sal al campo, pasea, relaciónate con tus amigos, con tu familia, quiérete, cuídate, da cariño a los demás, de esta forma los demás te devolverán cariño y sentirás bienestar.
- ¡Qué bonito Woody!
- Me estás tomando el pelo jr.
- No, nunca me atrevería, eres Woody Allen, Dios me libre de hacer algo así...
- Vale, ya veo que me tomas el pelo.
- Bueno, un poco, verás, no creo que estés muy legitimado para hacer recomendaciones de ese tipo, más bien tu estilo de vida está en las antípodas de lo que me has dicho.
- Pero eso no quita para que lo que te he dicho sea cierto.
- Sí, cierto es, pero también es inviable.
- ¿Por qué?
- Verás, yo no soy una máquina, tengo sentimientos, necesidades afectivas, emociones, soy una persona, no soy una máquina ni soy un personaje de tus películas al cual des el guión de su papel.
- Jr no te pases conmigo.
- No me estoy pasando, solamente estoy reflexionando sobre lo que me estás diciendo.
- ¿Y entonces qué vas a hacer?
- No lo sé, pero algo tengo que hacer, eso está claro...
- Ten prudencia, ve siempre con prudencia jr.
- Prudencia, prudencia... ¿quién es esa señora Woody?

el paseante


El paisaje.



En esta lamasería, debido a la gran altitud en que se hallaba, teníamos aún luz del día, mientras que hacia abajo se cubría todo de sombras moradas y soplaba el el viento de la noche agitando la escasa vegetación. El sol se ponía por detrás de las lejanas cumbres y por fin también nosotros quedamos a oscuras. El paisaje, por debajo de nosotros, parecía un lago negro. En ninguna parte brillaba un destello de luz. En todo lo que podía abarcar la mirada no había ni un ser viviente, una vez pasados los límites de la lamasería. Al ocultarse el sol, el viento de la noche, cumpliendo órdenes de los dioses, barrió todos los rincones de la tierra. después de recorrer el valle, se encontró aprisionado por las faldas de las montañas y subió hacia nosotros con un rugido ensordecedor y lúgubre, como una caracola gigantesca que nos llamase a los servicios religiosos. Escuchamos los crujidos misteriosos de las rocas que se movían y contraían al pasar el calor del día. Las estrellas relucían en el tenebroso cielo. Los ancianos decían que las legiones de Késar habían arrojado sus lanzas al Suelo del Cielo obedeciendo una orden de Buda y que las estrellas no eran sino las luces de la Sala celestial que brillaban a través de los agujeros hechos por las puntas de las lanzas.

Lobsang Rampa
El tercer ojo



He estado reflexionando sobre mi destino.

He estado reflexionando sobre mi destino, pensando en lo que escribió Lobsang Rampa en El tercer ojo sobre el destino de cada uno y las consecuencias de querer evitarlo.
Al final se llega al destino por un camino o por otro, Edipo es buen ejemplo de ello, queriendo huir de su destino hace que se cumpla, Lobsang Rampa dice lo mismo, podemos tratar de modificar el recorrido pero al final llegaremos al mismo punto, dando rodeos, queriendo evitar imaginarios sufrimientos, lo que haremos es tan solo variar lo que sucede entretanto llegamos al punto final del viaje.
El camino contiene una enseñanza, nos muestra la razón de ser de nuestra vida, tratándolo de variar en realidad lo que conseguimos es estar aún más incómodos de lo que hubiéramos estado con las incomodidades que tratamos de evitar porque estamos actuando contra nuestra naturaleza, y es que naturaleza y destino son en el hombre la misma cosa, uno cumple de modo indisoluble con ambos de una manera o de otra al final, porque son una sola sustancia, es decir, al hombre lo conforma su destino.
Sobre todo esto vengo reflexionando últimamente, en ocasiones los acontecimientos que te suceden en la vida son muy reveladores, son enseñanzas que hay que aprender a leer y a asimilar para cambiar de actitudes y así vivir más conforme con uno mismo.
La sociedad con frecuencia te brinda fórmulas de felicidad, propuestas de destino, falsas, que no se ajustan a la verdadera naturaleza de uno.
En mi caso creo que siempre he tenido claro, desde que tengo uso de conciencia, que mi destino es la soledad, me lo haya querido reconocer o no así es, y los momentos más felices de mi vida, más fructíferos, en los que he llegado a un mayor conocimiento de mí mismo, y una mayor paz de mi espíritu, han sido precisamente aquellos en los que me he encontrado en soledad, entonces es cuando he tenido ocasión de crecer en conocimientos, experiencia, sabiduría, de desarrollar mi creatividad y de estar en paz conmigo mismo y con los demás, disponiendo de tiempo suficiente para todo esto.
Pero periódicamente he ido intentando amoldarme al convencionalismo de estar acompañado, y siempre he fracasado, puedo echar las culpas a los demás, pero si profundizo en los verdaderos motivos se trata sin duda de una incapacidad mía que tiene su origen en mi verdadera naturaleza solitaria, que es la única que me permitirá cumplir con mi destino sin inútiles rodeos.
Como diría Lobsang Rampa me he metido por desvíos y no he encontrado más que baches en esos caminos secundarios, igualmente habría baches en el camino principal, la soledad no es fácil, la compañía tampoco, pero distrayéndome de mi destino no he conseguido más que demorar su cumplimiento, y el destino del hombre es su razón de ser, cuanto antes llegue a él mejor porque a través de él alcanza su plenitud y da sentido a su vida cumpliendo su misión en ella, realizando la labor que está llamado a cumplir en este mundo.
Desde la soledad uno puede brindar consuelo a los demás, ayudar, servir de apoyo, de guía, uno puede ser benefactor de muchas más personas y así sentirse satisfecho con su verdadera razón de ser.

el paseante


Flores de mi pueblo (3).

Flores de mi pueblo (3). Detalle.  José Ramón Carballo. Óleo sobre lienzo. Octubre 2012.


El cuadro de la semana. Patio de la casa Sorolla. 1917.


Sorolla vuelve a su jardín 

Las paradas anteriores de Sorolla, jardines de luz fueron la ciudad italiana de Ferrara y la Alhambra de Granada, donde 142.000 personas visitaron esta exposición delicada y especial, cuyo centro es la poética más íntima y hedonista del Joaquín Sorolla de la madurez a través de las pinturas de jardines y patios que realizó en los últimos años de su vida. Después de tres meses de estancia en Granada, uno de los lugares clave donde se le reveló toda la magia de los patios y jardines andalusíes, la muestra llega ahora al Museo Sorolla y aquí completa su sentido, pues esta fue su propia casa y aquí está el jardín que él mismo diseñó, plantó y convirtió en su refugio artístico y de inspiración en pleno centro de Madrid.
 En ese jardín, que en realidad son tres pequeños jardines, donde todavía se conservan dos grandes mirtos que Sorolla se hizo traer de la Alhambra, está el corazón y la singularidad de esta exposición comisariada por Tomás Llorens y Blanca Pons Sorolla, biznieta del pintor. Si en Granada el peso estuvo en aquellos patios y estanques nazaríes que lo fascinaron y que pintó decenas de veces, como el Jardín de Lindaraja, el Patio de los Arrayanes y tantos rincones más, en el Museo Sorolla el centro son las rosas amarillas que le gustaban a Clotilde, los rododendros, los lirios, los alelíes y también el gran magnolio, y las acacias, y el naranjo y el limonero de su jardín madrileño. De los 54 óleos que componen esta muestra, más de 30 tienen como objeto el fabuloso jardín que es de obligada visita y que en estos momentos rehabilita Lucía Serredi, la paisajista que hizo la restauración de 1991 y que ahora de nuevo ayuda a recuperarlo, cuenta la directora del museo, Consuelo Luca de Tena. “Este era el jardín de un pintor y recuperar sus colores es vital”, opina, “más porque él quiso que este fuera su último refugio”.
Blanca Pons Sorolla cree que aunque el marco de la Alhambra es inigualable, es aquí, en la que fue su casa, donde la muestra adquiere cuerpo. “Es maravilloso ver estos óleos en casa de mi bisabuelo, donde late su corazón y el del jardín que él diseñó y que está en estos cuadros”.
Es importante la luz de estos óleos tardíos del pintor valenciano, en los que deliberadamente desterró la figura humana para situar en el centro la geometría de las plantas y los ambientes intimistas de soportales, estanques y fuentes. “La luz es parte de su sensación anímica”, afirma la comisaria, que asegura que estas pinturas son producto de una “fase maravillosa”, cuando “se reencontró con la pintura por el placer de pintar y no porque tuviera que cumplir un encargo o un compromiso”.
Sorolla, jardines de luz está estructurada en Madrid en cuatro apartados: Agua, Patio, Jardín y Jardín de Casa Sorolla.

Sorolla, jardines de luz. Museo Sorolla. General Martínez Campos, 37. Del 29 de octubre al 5 de mayo.
 Fuente: El País 27-10-2012.

martes, 6 de noviembre de 2012


Atiende mi plegaria, paseante, te lo suplico.

Hola paseante, soy tu sombra.
¿Ya no me recuerdas?
¿Te has olvidado de mí?
Seguro que sigues enfadado conmigo.
Pero dime, ¿no te apetece recuperar tu sombra y así poder volver a sentirme cerca otra vez...?
Anda, sé bueno, perdóname, te lo suplico, en realidad no quise decir lo que dije...
I'm waiting for you my sweet darling.

La sombra del paseante transfigurada


¿La vida se propone fastidiarnos?



Se me ha preguntado: "Y si conocía usted todas las penalidades que habían sido predichas, ¿por qué no las evitó?" La respuesta inmediata es ésta: "Si hubiera podido evitar las predicciones, entonces el simple hecho de librarme de ellas habría demostrado que eran falsas". Las predicciones son probabilidades: no significan que el hombre carezca de libre albedrío. Al contrario. Un individuo puede desear ir desde Darjeeling a Washington. Conoce el punto de partida y el de destino. Si se molesta, en consultar un mapa, descubrirá ciertos lugares por los cuales ha de pasar normalmente en su viaje. Desde luego, podría eludir esos sitios, pero no siempre es prudente hacerlo, ya que el viaje puede alargarse con ello o resultar mucho más caro. También puede una persona dirigirse en automóvil desde Londres a Inverness. El buen conductor consultará un mapa de carreteras, pedirá el mejor itinerario a una de las organizaciones automovilísticas, de este modo el conductor evitará los malos caminos y, si no puede librarse de los baches, por lo menos estará preparado y conducirá con mayor cuidado. Lo mismo sucede con las predicciones. Aún sabiendo dónde van a surgir las dificultades, no siempre es conveniente rehuirlas. El camino más fácil no es siempre el mejor. Por ser budista creo en la reencarnación y que venimos a este mundo a aprender. Cuando estamos en la escuela, todo nos parece difícil y amargo. Las lecciones - de historia, de geografía, aritmética o de lo que sea - nos parecen aburridas, innecesarias y sin sentido. Eso, mientras estamos en la escuela. Pero luego es muy posible que añoremos los buenos tiempos en que asistíamos a aquellas clases. Y puede suceder que nos enorgullezcamos tanto de nuestros estudios que llevemos una condecoración escolar o un color distintivo sobre sobre nuestro hábito monacal. Lo mismo sucede con la vida. Es ardua, amarga y las lecciones que nos enseña parecen en principio carecer de sentido. Es como si la vida se propusiera fastidiarnos especialmente a nosotros. Concretamente, a usted. pero cuando salimos de la escuela, cuando salimos de esta vida, es muy posible que llevemos con gran orgullo el distintivo simbólico por los padecimientos sufridos. En lo que a mí respecta, me alegrará mucho poder lucir mi halo. Y téngase en cuenta que a ningún budista le asusta la muerte, pues la considera sencillamente como el abandono de una cáscara o de un traje viejo y sabe que va a renacer en un mundo mejor.

Lobsang Rampa
El tercer ojo


Carta a mí mismo.


Estoy preocupado por mí

No puedo evitar preocuparme por mí, siento que las cosas no van bien, es como una energía que me llega y me preocupa.
Me siento como perdido, sin rumbo, sin norte, como si mi vida no tuviera sentido.
En fin, no sé si tendrá arreglo, creo que me debería tranquilizar lo primero, sosegarme, el vacío es mejor a una vorágine sin sentido, aceptar el vacío, a partir de él podré evolucionar, desde la vorágine acabaré estrellándome, no debo evitar el encuentro conmigo mismo, es necesario, no debo rechazar conocerme en todas mis dimensiones y aceptarme.
Sólo aceptándome a mí mismo podré llegar a estar en armonía conmigo mismo y con los demás.
No debo dejarme engañar por las fórmulas ajenas, lo sé, nunca dan resultado, debo buscar mi propia fórmula que está dentro de mí.
El blog creo poder entenderlo, pero no sé si se refiere a mí realmente lo que digo, si son imaginaciones mías, o si en realidad me estoy burlando de mí mismo.
El caso es que conociéndome como me conozco la lectura es clara, o debería serlo, pero si es que lo es tendré que hablarlo conmigo directamente y no a través de fantasías.
Aunque supongo que el hablar algo claramente es tarea difícil.
Sobre todo debo cuidarme en lo esencial. 
Intentar abandonar el mundo de las falsas apariencias.
Ser alguien verdadero, auténtico, por fin.

jr


El otoño y la melancolía.



El otoño, ya está aquí, ya ha llegado, un año más, como todos los años nos visita el otoño, es lo que tienen las estaciones climatológicas, son cíclicas, se repiten todos los años, suponen una variación previsible, con el discurrir de los años uno va perdiendo su capacidad de sorpresa ante el cambio de las estaciones, cosas de la edad, hacerse mayor es precisamente eso, perder la capacidad de sorprenderse por las cosas, porque es difícil encontrar algo nuevo, sorprendente, desconocido, cuando uno es adulto, el niño sin embargo disfruta con todo porque todo es nuevo, sorprendente, desconocido, para él, ¡quién fuera niño!, o mejor dicho, quién fuera amnesico, sería como volver a nacer, aunque niño no se fuera físicamente, mentalmente uno volvería a sentir curiosidades.
La novedad, la sorpresa, lo desconocido, el juego, la experimentación, la pregunta, el querer saber, conocer, averiguar, todo esto es la patria del niño, el mundo del niño, el permanente afán del niño que el paso de la vida va templando hasta que desaparece el niño que fuimos y aparece en su lugar el adulto descreído y sabiondo que somos.
Yo soy un adulto descreído y sabiondo que ha visto muchos otoños ya y al que el otoño le resulta previsiblemente aburrido, uno como adulto es incapaz de vivir las cosas, se limita a contemplarlas, observarlas, enjuiciarlas, valorarlas, la reflexión pone en el adulto una distancia que le impide vivir la realidad, porque ve la realidad desde el aprendizaje previo y no desde la realidad misma, es decir, el adulto no se mezcla con la realidad, no es ya parte de esa realidad que hay que experimentar, se limita a trasponerla a su pensamiento y ahí la deja desnaturalizada, transformada, inútil, el adulto fagocita la realidad, la anula, con su pensamiento.
En el otoño las hojas de los árboles cambian de color y se caen, llueve, se forman charcos en la calle, hace viento, refresca, hay que abrigarse más, se nubla el cielo, comemos cosas diferentes, pasamos más tiempo en casa, anochece antes, se aproxima la navidad. Todo esto no cambia nunca, todo esto y muchos detalles más, el niño lo va aprendiendo año tras año y deja todo esto de sorprenderle, al final el otoño deja de ser un experimento y se convierte en una rutina y cuando es adulto realmente ni ve ya el otoño, el otoño ha desaparecido engullido en su mente devoradora, trituradora, destructora de lo real.
Imagino a los niños meter lo pies en los charcos, quererse mojar bajo la lluvia, dar patadas a las hojas secas amontonadas en el suelo, mirar nostálgicos por la ventana a la calle, preguntar por la navidad, preguntar qué son los niscalos, probar los niscalos por primera vez, hacer gestos raros de sorpresa a ese nuevo sabor.
Se divierten, la vida es pura diversión para ellos, recuerdo cuando la vida era diversión para mí.
Y me pregunto qué se puede hacer para mirar cada día la vida con ojos nuevos, no lo sé, lo intento pero fracaso.
El niño contempla el mundo desde la emoción, el adulto lo contempla desde el pensamiento.
Y me pregunto qué se puede hacer para mirar cada día la vida con ojos nuevos, no lo sé, lo intento pero fracaso.
Os propongo un otoño diferente, un otoño infantil, intentar volver a ser un poco niño, así nos vamos preparando para la navidad, ¿os apuntáis?

el paseante


La película de la semana. La dolce vita. Federico Fellini. 1960.



Se estrenó el año en el que yo nací, 1960.
El año qué nací yo qué planeta reinaría...
El martes pasado por la tarde en el metro dos jovencitas iban buscando en internet del móvil datos sobre la película, se bajaron en la estación de Ríos Rosas, iban a la exposición del mismo nombre de la sala del Canal de Isabel II, de la cual ya hice una reseña en el blog allá por el verano.
Fellini es algo así como el Woody Allen del neorrealismo, era, por encima de todo, él, siempre él, algo muy de genios, el genio es siempre él mismo en su obra, se puede decir que el genio y su obra vienen a ser la misma cosa, véase el caso del gran Woody, Fellini, el paseante...
Ser un genio es precisamente eso, dejarse llevar por uno mismo, poco más.
De ahí que ser un genio sea con frecuencia algo que requiera poco esfuerzo y muy placentero, una verdadera dolce vita.
Ser un genio es un placer, véase si no mi caso, yo disfruto con el blog como un niño, para mí hacer el blog es algo tan natural como el respirar, tan natural, fácil, involuntario, sale solo, y tan necesario como el respirar, si no hiciera el blog me asfixiaría, y os asfixiaríais seguramente vosotros también, entre tanta penuria os faltaría el oxígeno del blog para nutriros.
Pues igual con Fellini, e igual con el amigo Woody, lo mismo, por eso gustamos tanto y tenemos tantos seguidores, lo verdadero tiene que ser fácil y espontáneo, como beberse un vaso de agua, sólo se necesita la transparencia del agua y la sed, porque la verdadera obra de arte tiene que ser transparente y verse a través de ella a su creador, para así poder bebértela con verdadero deseo, ansia, placer. Es en definitiva como tener un orgasmo con su creador.
La dolce vita es un placer, de ahí el nombre de la película, os complacerá verla, igual que ver el cine de Woody Allen o leer el blog de el paseante.
A mí me gustaría llevar una dolce vita, pero ahora que lo pienso creo que la llevo, la llevo a través del blog, os invito a compartirla conmigo.

el paseante

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