Hola José: ¡buenos días! No puedo esperar a que publiques en el blog cómo terminó lo de la playa.
Conmigo no necesitas ninguna técnica de fidelización al blog!!!!
Cuéntamelo a mí, y si quieres, crea un conversación conmigo que tenga en
ascuas a tus visitantes, pero a mí, a veces, me cuesta un montón separar el
amigo del Paseante. Tú lo haces perfecto, pero yo quiero que mi amigo me cuente
cómo terminó lo de la playa.
Creo que lo que tú llamas buen gusto y discreción no es más que un control
total de tus identidades, por así llamarlas, que te ha costado mucho camino
llegar a tener una sola. Por un lado el blog te ha hecho mostrar tal cual eres,
es tu libertad, tu yo mismo, tu soltura, tu expresión escrita, allí eres José
Ramón Carballo López, con nombre y apellido, más datos personales, pero por otro
lado está El Paseante, el que novela, administra la información, selecciona,
conversa con Woody, ficciona. Sé que José Ramón lo puede hacer igual, pero como
toda obra de arte, el blog necesita al paseante también.
Aquí en México pienso en Frida Kahlo: una mujer tan libre, tan enferma, tan
artista, y si bien ella es la que hizo sus obras, en definitiva es la pintora
las que la define.
Lo mismo pasa con el blog, así que yo quiero que mi amigo me cuente a mí
cómo terminó lo de playa, y luego, si quieres, haces una conversación, o un
cuento, y lo subes al blog. PLEASE!!!! Muero de curiosidad.
Te quiero mucho, Bs. BC.
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