martes, 11 de marzo de 2014

Bety no te prostituyas, eso nunca, eso no (Aventura Veneciana 1).



Bety no te prostituyas, eso nunca, eso no , al menos que nos quede el orgullo de no caer en eso, aunque caigamos en todo lo demás.

Tengo una anécdota muy graciosa sobre eso, cuando era joven en la playa del Lido de Venecia en el área nudista estaba tomando el sol desnudo entre las dunas cuando noté que dos hombres de mediana edad me observaban en la distancia y hablaban entre ellos, sentí algo de miedo, seguí tomando el sol pero al rato miré y seguían allí, cada vez estaban más cerca, me incorporé y fijé mejor, estaban igualmente desnudos y uno de ellos desplegaba en sus manos un fajo impresionante de billetes mientras me sonreía de manera lasciva, tampoco significa que fuera mucho dinero, eran liras y ya sabes lo poco que valía la lira, uno parecía millonario en Italia, para comprar un bocadillo vaciabas la cartera de billetes, no sé por tanto cuál fue el precio en el que me evaluaron, tal vez fueran billetes de los grandes, con mi cuerpo sería de esperar..., lo cierto es que por un lado me sentí halagado y por otro tuve una sensación rara, como si fuera una mercancía, un objeto, no una persona.

Y ahora una pregunta: ¿qué crees que pasó? Espero tu respuesta...


bss,


el paseante

(continuará)


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