lunes, 2 de febrero de 2015

Decíamos ayer. Febrero 2013 (6). Paisaje soñado y otras historias.

lunes, 4 de marzo de 2013


Decíamos ayer. Febrero 2012 (5). El mito de narciso y otras historias.

viernes, 24 de febrero de 2012


La lectura del fin de semana. Una habitación propia. Virginia Woolf.


Grupo de Bloomsbury, fundadora junto con su marido de la editorial Hogarth Press que entre otras obras de prestigiosos escritores de la época publicaría la obra de Sigmund Freud.
A room of one's own, el libro escrito en 1929 por Virginia Woolf funda 40 años después el movimiento feminista.
Una habitación propia, un espacio para uno solo, en el cual pensar, escribir, estar tranquilo, sin perturbaciones, sin intromisiones, sin ser moletado.
Y si eso es necesario para cualquiera que pretenda tener una vida propia, con más motivo para las mujeres que viven atrapadas entre servidumbres sociales, obligaciones y dependencias varias.
Socialmente el rol de la mujer implica su falta de independencia, esposa, madre, ama de casa, sufrida trabajadora del hogar, sostén del marido y de los hijos, responsable de toda la intendencia, paño de lágrimas, consejera, suministradora de cariño, ternura, comprensión.
Fundamental el papel de la mujer en la sociedad, capital, pero qué queda de ella, qué queda para ella, para su desarrollo personal individual, vive hipotecada por todas esas servidumbres sociales, la mujer en general no tiene una vida propia, y para intentar tener una vida propia según Virginia Woolf  lo primero que hay que tener es una habitación propia a la cual pueda retirarse la mujer para ser ella misma y poder recogerse en su esencia y llegar a conocerse mejor sin dispersarse entre los demás.
Sin embargo, el argumento es aplicable a cualquiera.
Hoy podríamos decir que necesitamos una habitación propia y un blog propio, imprescindible, si en la época de Virginia Woolf hubiera habido blogs seguramente la escritora hubiera escrito un libro continuación que se hubiera titulado "Un blog propio", o directamente hubiera abierto un blog.
Yo lo tengo y recomiendo tenerlo, el blog es ese espacio sólo de uno, sólo para uno, es como el alma del escritor, y además todos pueden compartirlo, es como una habitación propia universal.
Muchos besos,
el paseante

Sigmund Freud escribe sobre el paseante.

Pues no sé bien qué decir, pese a ser Sigmund Freud el paseante me deja mudo, puede conmigo, no sólo con su terapeuta ha podido, conmigo reconozco que también ha podido, me ha vencido, y es que el paseante no sólo encarna todas mis teorías, no sólo es el ejemplo vivo de todas ellas sino que las supera, completa, y multiplica.
Le conozco desde su nacimiento, en cuanto tuve noticia de que iba a nacer un personaje tan especial me presenté en la clínica, fue el día 14 de agosto de 1960, aún lo recuerdo como si fuera ayer, y la hora las 5:00 de la mañana, el paseante nació de madrugada, nos tuvo a todos desvelados hasta que después de un parto bastante largo se decidió por fin a entrar en la vida, parece que se resistía, parece que no estaba muy convencido, cuando apareció rompió a llorar, como todos los niños, pero no todos lo hacen de la manera tan desconsolada como él lo hizo, su llanto era tan profundo y desesperado que parecía más bien el maullido de un gato en celo.
Le tomé desde el primer momento bajo mi tutela, quería observar su desarrollo, estar al tanto de la evolución de su psique, que me interesaba especialmente porque era una psique muy rica y por ende compleja, como dijo Sócrates no aprendemos nada sino que en realidad lo que hacemos es recordar, la reminiscencia hace que recordemos de otras vidas todo lo que nuestra alma ha aprendido en ellas, y el paseante ha tenido tantas y tan ricas vidas anteriores que su aprendizaje fue a la velocidad del rayo, tan rápido fue que en más de una curva se salió de la carretera, y ahí estaba siempre yo atento para hacerle volver a tomar el rumbo de su vida.
Primero de niño, luego de joven, más tarde de adulto, y hasta ahí hemos llegado juntos por ahora.
Si he de decir la verdad no tengo un diagnóstico claro sobre él, se me escapa como el agua entre las manos su psique cada vez que quiero diagnósticarla, es una psique escurridiza, que no se deja atrapar fácilmente, y en cuanto crees que la has retenido fluye o cambia de estado y pasa del estado líquido a convertirse en vapor, o a convertirse en hielo, lo que es aún peor porque cuando se formatea en hielo resulta terriblemente fría, lógico, y terriblemente despiadada.
No conozco persona más buena y más cruel a la vez, y cómo se explica esto, pues por su sentido de la justicia, puede ser el más generoso, el más compasivo, el más protector, Robin Hood de las causas perdidas, pero si algo le toca el corazón por injusto igualmente es despiadado con el causante de la injusticia a la par de extremadamente misericorde con la víctima.
Es como un padre protector, todo lo quiere proteger, salvar, preservar, personas, animales, plantas, objetos, él piensa que hasta los objetos tienen alma en una especie de animismo que se ha fabricado a su medida.
Por otro lado y en paralelo a lo anterior está su apego a todo, es como una lapa, no suelta nada, si caes en su órbita no te quiere soltar nunca, pero a su manera, es decir, cuando él quiere, cuando a él le conviene.
He visto que mucho se ha discutido en el blog, del cual soy ferviente seguidor, sobre su sexualidad, pues bien, puedo afirmar que de eso nada de nada, y lo cierto es que a él le gustaría poder vivir algún tipo de sexualidad porque vivir sin deseo sexual como él vive es un suplicio, os lo aseguro por propia experiencia, a él le gustaría sentir algún tipo de impulso sexual por alguien o por algo, y es que por no ser ni fetichista es.
Y lo del narsicismo descartado también al 100%, ni se desea a sí mismo, vamos que está por encima del bien y del mal, esperando, como alma perfecta que es, completar su última estancia en el mundo de los vivos y poder después de esta última reencarnación vivir feliz en el nirvana de las almas perfectas, de las ideas perfectas, de la belleza, del amor, y de la felicidad.
Eso espera de la mejor manera que sabe, pacientemente, resignadamente, reflexivamente.
Él siempre ha sido alguien especial, muy especial, y con el tiempo ha descubierto que esa especialidad en lugar de ser una lacra como pensaba es una bendición de Dios, él es un elegido y es ahora cuando lo ha asumido con todas sus consecuencias.
Mientras llega ese momento de su ascensión al cielo, vive y sueña, sueña y vive, día tras día, con un mundo mejor, y hace lo que puede en su esfera de vida y también a través de su creatividad, es a través del arte como él se transciende, se redime, se reconforta, y a través de arte es como quiere ayudar a los demás a evolucionar hacia un estado superior de conciencia similar al suyo.
El paseante es el Peter Pan del siglo XXI, sueña que vuela, vuela sobre el mundo y ve, ve la vida y las gentes perdidas con sus afanes del día a día y quiere ayudarlos a ser mejores y que entre todos construyan un mundo mejor.
Bueno, paseante, tengo que terminar aunque tendría tantas cosas que decir de ti, te conozco tan bien..., pero creo que lo que he dicho es lo fundamental, ¿verdad?, no te sonrías.
Tu Sigmund de siempre con cariño,
Mr. Freud 

jueves, 23 de febrero de 2012


Especial fetichistas: el ombligo.


¿Es el ombligo un fetiche?
Por supuesto, igual que los pies.
¿Y por qué?
Por la misma razón que son un fetiche los pies, porque antecede en su contemplación a la visión del órgano sexual
Vale, de acuerdo.
¿Te gusta el ombligo de el paseante?
Me encanta.
Es perfecto, ¿verdad?
Perfecto y muy sensual...
¿Y por qué es un fetiche el ombligo de el paseante?
Porque antecede en su contemplación a la visión del órgano sexual de el paseante.
¿Quieres verlo?
¿El qué?
El órgano sexual de el paseante.
Por supuesto, me encantaría...

Fedón.


—¿Qué diremos, pues, del alma? ¿Puede ser vista o no puede serlo?
—No puede serlo.
—Luego es inmaterial.
—Sí.
—Por consiguiente, nuestra alma es más conforme que el cuerpo con la naturaleza invisible; y el cuerpo más conforme con la naturaleza visible.
—Es absolutamente necesario.
—¿No decíamos que, cuando el alma se sirve del cuerpo para considerar algún objeto, ya por la vista, ya por el oído, ya por cualquier otro sentido (porque la única función del cuerpo es atender a los objetos mediante los sentidos), se ve entonces atraída por el cuerpo hacia cosas, que no son nunca las mismas; se extravía, se turba, vacila y tiene vértigos, como si estuviera ebria; todo por haberse ligado a cosas de esta naturaleza?
—Sí.
—Mientras que, cuando ella examina las cosas por sí misma, sin recurrir al cuerpo, se dirige a lo que es puro, eterno, inmortal, inmutable; y como es de la misma naturaleza, se une y estrecha con ello cuanto puede y da de sí su propia naturaleza. Entonces cesan sus extravíos, se mantiene siempre la misma, porque está unida a lo que no cambia jamás, y participa de su naturaleza; y este estado del alma es lo que se llama sabiduría.
—Has hablado perfectamente, Sócrates; y dices una gran verdad.
—¿A cuál de estas dos especies de seres, te parece que el alma es más semejante, y con cuál está más conforme, teniendo en cuenta los principios que dejamos sentados y todo lo que acabamos de decir?
—Me parece, Sócrates, que no hay hombre, por tenaz y estúpido que sea, que estrechado por tu método, no convenga en que el alma se parece más y es más conforme con lo que se mantiene siempre lo mismo, que no con lo que está en continua mudanza.
—¿Y el cuerpo?
—Se parece más lo que cambia.
—Sigamos aún otro camino. Cuando el alma y el cuerpo están juntos, la naturaleza ordena que el uno obedezca y sea esclavo; y que el otro tenga el imperio y el mando. ¿Cuál de los dos te parece semejante a lo que es divino, y cuál a lo que es mortal? ¿No adviertes que lo que es divino es lo único capaz de mandar y de ser dueño; y que lo que es mortal es natural que obedezca y sea esclavo?
—Seguramente.
—¿A cuál de los dos se parece nuestra alma?
—Es evidente, Sócrates, que nuestra alma se parece a lo que es divino, y nuestro cuerpo a lo que es mortal.
—Mira, pues, mi querido Cebes, si de todo lo que acabamos de decir no se sigue necesariamente, que nuestra alma es muy semejante a lo que es divino, inmortal, inteligible, simple, indisoluble, siempre lo mismo, y siempre semejante a sí propio; y que nuestro cuerpo se parece perfectamente a lo que es humano, mortal, sensible, compuesto, disoluble, siempre mudable, y nunca semejante a sí mismo. ¿Podremos alegar algunas razones que destruyan estas consecuencias, y que hagan ver que esto no es cierto?
—No, sin duda, Sócrates.
—Siendo esto así, ¿no conviene al cuerpo la disolución, y al alma el permanecer siempre indisoluble o en un estado poco diferente?
—Es verdad.

Fedro. Platón. 

La censura y el blog (2).


La comisión nº 2.
Es la segunda en intervenir.
Y la segunda que se constituyó dentro de mi cabeza, allá por la rebelde adolescencia, está constituida por una Conferencia de Putas, también permanente, por supuesto, cada sillón lo va ocupando una puta de manera sucesiva, se van renovando, de eso me encargo yo, en cuanto no están ya de buen ver las voy echando agradeciéndoles los servicios prestados, como se hace con los políticos cuando los cesan.
Las putas siempre opinan lo contrario que los obispos, y siempre me dicen lo mismo: "a vivir que son dos días", menudo argumento..., imposible rebatirlo, mucho mejor que el de los obispos, lo de "eso de ninguna de las maneras".
El argumento de los obispos no está bien fundamentado, no explica la razón de la negativa, el porqué, de esta manera cuando empecé a dudar en la adolescencia tuve que crear la Comisión de Putas, me explicaban mucho mejor todo, aprendía más con ellas, eran más tolerantes, incluso algo maternales en ocasiones.
Y es cierto, la vida son dos días, pero claro los obispos entonces mencionan lo del más allá y me vuelven a envolver en un mar de dudas.
Lo bueno de esta segunda comisión es que siempre corrige al alza mis expectativas, para ellas todo lo que yo propongo es poco, es lógico porque antes pasé por la censura de la Conferencia Episcopal, ahí es nada...
Y yo qué hago, pues depende, la verdad es que no puedo sacarme de la cabeza ninguna de las dos comisiones, pero las he dejado solamente con carácter consultivo y no vinculante, es como si llevara dentro de mi cabeza dos Consejos de Estado, es decir, no sirven para nada, puro trámite, yo después de oirles hago lo que me parece.
Pero me pregunto en qué medida influyen sus dictámenes en mi decisión final, difícil saberlo.
En definitiva, tengo que ir planteándome seriamente eliminarlas, quitarles su carácter preceptivo siquiera, y quedarme como único dueño y responsable de mis actos.
Porque toda esta herencia judeo-cristiana de la culpa y el pecado no hace más que estorbarme y ya soy muy mayorcito para tanta zarandaja.
Por cierto, las putas están encantadas con las erecciones, y con Dani el camarero de la churrería también, y es que no falla, yo sé muy bien cómo acertar con ellas..., tengo experiencia...
¿Tengo experiencia?
Besos lascivos para todas,
el paseante
p.d.- aún os quedan otras dos comisiones de censura más por conocer, también están dentro de mi cabeza... os seguiré informando...

El mito de narciso.

El mito griego de Narciso se basa en la fantasía de un joven llamado Narciso, de gran hermosura que se enamora de su imagen reflejada en el agua.  Sigmund Freud  publicó su obra Introducción al Narcisismo e introdujo este concepto en el área de psicoanálisis en alusión a Narciso.
El relato del mito de Narciso lo escribió Ovidio en el año 43 a.C. en su libro Las Metamorfosis, fue engendrado por la violencia del dios del río Cefiso quien tras raptar y violar a la náyade Liriope, que alumbro a un joven de extraordinaria belleza, a quien llamaron Narciso que provocaba grandes pasiones a hombres y mujeres, mortales y dioses, a las cuales no responde por su incapacidad para amar y para reconocer al otro.
Según el relato de Ovidio, entre las jóvenes heridas por su amor estaba la ninfa Eco que estaba condenada a repetir las últimas palabras de todo cuanto se le dijera. Un día, Narciso se apartó de sus compañeros en el bosque y gritó «¿Hay alguien aquí?», Eco contenta respondió: «Aquí, aquí», él gritó: «¡Ven!». Después de responder: «Ven, ven», Eco salió de entre los árboles con los brazos abiertos. Narciso cruelmente se negó a aceptar su amor.
Narciso al contemplar su imagen en la superficie del agua, sintió una fascinación por su propia imagen de la que no pudo sustraerse. No podía tocar ni abrazar al ser que veía reflejado en el agua, pero tampoco podía apartar su vista de él. Narciso, subyugado por la bella imagen de sí mismo que le devolvía el río, se retrajo de toda posible relación amorosa con otros seres, e incluso de atender sus propias necesidades básicas, y su cuerpo se fue consumiendo para terminar convertido una flor tan hermosa como maloliente: el narciso
El narcisismo puede manifestarse en algunos trastornos de personalidad, en que el paciente sobreestima sus habilidades y tiene una necesidad excesiva de admiración y afirmación, que puede manifestarse en forma de egoísmo agudo y desconsideración hacia los sentimientos ajenos, contiene vanidad, y baja autoestima.
Andrew P. Morrison, profesor de la Facultad de Medicina de Harvard, defiende que una razonable cantidad de narcisismo en adultos es sano y permite la percepción individual de las propias necesidades en relación con los otros. Un narcisismo avanzado, es de connotaciones negativas, caracteriza un rasgo de la personalidad, con baja autoestima acompañada de una exagerada sobrevaloración de la importancia propia y de un gran deseo de admiración por los demás.
El narcisista suele exhibir una aparente autoestima formidable, y socialmente aparece como una persona muy segura, sabedora de lo que quiere y completamente resuelta. En realidad con ello el narcisista está camuflando su carencia real de autoestima. En la infancia temprana de estos individuos se encuentra a menudo una actitud indiferente por parte de sus progenitores, lo cual les deja una inseguridad que tratan de compensar por medio de una autoevaluación exagerada, irreal e inflada.
La consecuencia es que los narcisistas necesitan mirarse continuamente en el espejo de los demás para saber quiénes son, y al descubrir una pésima imagen de ellos mismos se ven en la necesidad de ocultarla y esconderla. Desarrollan entonces en compensación una imagen artificialmente sobrevalorada hasta lo patológico.
Las personas inteligentes, valiosas se convierten para el narcisista en una amenaza para la imagen artificial con la que el narcisista sustenta su autoestima, por lo que su comportamiento con ellos es manipular, y cuando la manipulación no surte efecto, perseguidor.
Los sujetos narcisistas poseen una autoestima muy vulnerable, siendo por esto muy sensibles a la crítica, por su necesidad constante de admiración. En el ámbito social los narcisistas  necesitan a las personas como fuente de gratificación. Por ello suelen elegir profesiones que les proporcionen notoriedad social, reconocimiento o incluso fama.
Para los narcisistas el mundo debe obedecer a sus propios puntos de vista, los cuales considera irrebatibles, infalibles, auto-generados. Las cosas más obvias y corrientes, si se le ocurren a él, deben ser vistas con admiración y se emborracha en la expresión de las mismas. Tienen una inagotable sed de admiración y adulación. Vive más preocupado por su actuación, en cuanto al efecto teatral y reconocimiento externo de sus acciones, que en la eficacia real y utilidad de las mismas. En resumen, las personas narcisistas, aún cuando pueden poseer una aguda inteligencia, esta se halla obnubilada por esa visión grandiosa de sí mismas y por su hambre de reconocimiento.
Cuando los narcisistas ejercen posiciones de poder, se rodean de personas, que por su propia condición, son inferiores a él o ella, y de otras, que le harán la corte solo en función de un interés mezquino.
El narcisista es una persona que puede ser muy exitosa, en cuanto al brillo externo se refiere. Él no se plantea dudas en cuanto a la realidad de sus ideas, sean estas brillantes o no. Aún las más insulsas ideas son expresadas con un espíritu mesiánico, se enamoran de las ideas de otros y las hacen propias sin la más mínima consideración moral ni ética.
Wyatt y Hare, establecen:
Clínicamente hablando, cualquier persona socialmente disfuncional que se siente autorizada a usar su poder para controlar a otras personas por las que se siente amenazada, o que vive una fantasía pretenciosa, en lugar de en la realidad, y que se ve a sí misma consistentemente como superior a sus compañeros y anhela ser reconocido como tal, reúne los requisitos del denominado trastorno narcisista de la personalidad
Erich Fromm,  en “Anatomía de la destructividad humana” dice:
El narcisismo colectivo es una de las fuentes más importantes de agresión humana y sin embargo, como todas las demás formas de agresión defensiva, es reacción a un ataque contra intereses vitales. Difiere de otras formas de agresión defensiva en que el narcisismo intenso en sí es un fenómeno semipatológico. Considerando las causas y la función de sangrientas y crueles matanzas en masa como las ocurridas entre hindúes y musulmanes en el momento de la partición de la India o recientemente entre los musulmanes bengalíes y sus gobernantes paquistaníes, vemos que el narcisismo colectivo desempeña ciertamente un papel considerable, cosa nada sorprendente si tomamos en cuenta que nos las habemos con las poblaciones virtualmente más pobres y miserables del mundo entero.”

Narciso.

El camarero de la churrería mirándose en el espejo.
¿Dónde habitas, amor, en qué profundo
seno existes del agua o de mi alma?
Lejos, en tu sin fondo abismo verde,
a mi llamada pronto e infalible.
Nuestras frentes unánimes separa
frío, cruel cristal inexorable.
Zarzas de tus cabellos y los míos
tienden, en vano, a unir lindes fronteras.
Sobre el mío y tu cuello mantenido
un templo de distancia en dos columnas
silencio eterno guarda entre sus muros;
nuestro mutuo secreto, nuestro diálogo.
Silencio en que te adoro, en que te encierras,
recinto de silencio inaccesibles
y lugar a la vez de nuestras citas.
¡Siglos espero frente a la cruenta
muralla dura que lamento inerme!
Eternidades entre nuestras bocas
a cien brisas y a cien vuelos de pájaros.
¿Para qué pies que hollaban la pradera
jóvenes, blancos corzos corredores
si no me llevan hacia ti ni un punto?
¿Para qué brazos tallos de mis manos
si jamás alcanzarán a estrecharte?
¡Límpida, clara linfa temblorosa
jamás en nuestro abrazo aprisionada!
¿Para qué vida, en fin, si vida acaba
en el umbral de la mansión oscura
donde moras sin hálito, en el vidrio
que con mi aliento ni a empañar alcanzo?
¡Oh, sueño sin ensueño, muerte quieta
lecho para mi anhelo, eterno insomne!
¡Único al fin reposo de mis ojos
tu infinito vacío negro espejo!

Rosa Chacel

miércoles, 22 de febrero de 2012


Algunos de vosotros me estáis preguntando si soy narcisista (por fin).

Parábola del narcisista.

Bueno, pues según Freud el narcisismo es la antesala de la homosexualidad, un narcisista no es sino un homosexual reprimido que ha desplazado su líbido desde el deseo a otros hombres, que para él resulta inaceptable por algún motivo oculto incluso para él, hacia sí mismo, en tanto que él es también hombre y no le está "prohibido" desearse.
Se trata de un desplazamiento de la líbido por sustitución.
El mecanismo es similar al del fetichismo del que ya hemos hablado, constituyendo al igual que éste una parafilia.
El narcisista se autosatisface deseándose a sí mismo, ésa es su fuente de placer...
Obviamente el paseante no es ni lo uno ni lo otro, es decir, no es ni narcisista ni homosexual.
Pero mis mejores amigos son narcicistas...
 Por último decir que el ser narcisista es patrimonio exclusivo del hombre igual que lo es de la mujer el ser histérica, pero de esto último ya hablaremos en otro momento.

Bss,

el paseante

¿Estás tenso, quieres que te relaje...?

Take it easy my friend!!!!
Don't worry, be happy!!!!
¿Acumulas tensión durante la semana?
No hay nada mejor para relajarte como el paseante.
El blog, por supuesto, ¿qué te habías pensado?
Mejor que un dry martini, mejor que una sauna, mejor que un orgasmo.
Mejor que cualquier terapia, incluido el psicoanálisis.
Mejor que tener novio/a.
Nada como el paseante.
Nada como su ternura, su comprensión, sus atenciones, su cariño, su amor.
Nada como él, créeme, yo lo he probado y lo certifico.
Es lo máximo, no hay nada más allá del paseante.
El relax más exquisito seguido de las mejores ensoñaciones.
Algo así como una droga, un potente narcótico, una emoción sin precedentes.
Soy adicto a el paseante, estoy enganchado.
Créeme, debes probarlo, no lo podrás olvidar.
Y todas tus tensiones desaparecerán en una eyaculación de placer único que te hará subir hasta el cielo.
Y relájate un poquito que no sólo de músculos vive el hombre.
Besssssssossssssss,
el paseante

El blog cumple hoy 6 meses de vida. Felicidades blog!!!!!!!!!!!!!!!!

Y ya sabe hablar, y vaya si habla..., como una cotorra, con su media lengua todo lo quiere decir, todo lo quiere saber, apenas es todavía un bebé pero ya es muy espabilado, y es que nació muy despierto, desde el primer día de vida se vió que tenía algo especial, y si sigue por este camino va a convertirse en todo un prodigio, un blog prodigio, o por mejor decir un blog prodigioso.
Lo dicho, muchas felicidades querido blog de parte de todos tus fans, y que cumplas muchos meses y años más, y que nosotros los disfrutemos en tu sabia compañía.
Te quieren,
Tus seguidores

El cuadro de la semana. El paseante retratado por Warhol.

Retrato múltiple de el paseante. Andy Warhol.
Pero va a ser cierto, el paseante es un personaje de la modernidad, hasta lo retrató Warhol, como a Marilyn, como a Mao, como a la lata de sopa Campbell, increíble, el paseante es un mito de la modernidad.
A la belleza del cuadro se suma la belleza de el paseante conformando una obra de arte total, de gran fuerza visual, impactante, puro pop art, a destacar los colores que ha elegido el artista, cómo los combina de manera perfectamente armónica con la imagen sobre la que los aplica, una visión múltiple de el paseante, como si fuera una producción en serie, en cadena, el paseante múltiple, como reflejado en un juego de espejos, con ese aire entre perverso e inocente, entre puro y depravado, entre pervertido y angelical, con ese aire tan paseante, inconfundiblemente paseante en su media sonrisa medio irónica, medio sádica, medio sarcástica, medio sensual, medio tentadora, medio amorosa...
Y qué decir de esa mirada, Warhol diviniza la mirada de el paseante que queda convertido en un dios con una mirada de fuego, imposible sustraerse a esa mirada que todo lo ve, todo lo conoce, todo lo sabe, todo lo puede, todo lo alcanza, y sobre todo, que todo lo desea...
Mirando el cuadro uno piensa que el paseante le desea a uno, pero uno es tan insignificante...
Desde su mayetática belleza, desde su pureza inalcanzable, desde su divinidad celestial, el paseante nos contempla y se sonríe con una sonrisa que en la historia del arte no ha igualado ni la Gioconda.
¿Es el paseante la nueva Gioconda?
Como una Gioconda pintada por Warhol, sí, más Gioconda que la Gioconda, y más paseante que el mismo paseante.
El paseante, ese Giocondo de la modernidad...
I love you paseante,
el paseante

martes, 21 de febrero de 2012


La erección del miércoles (9).


Mi primera erección.
Yo de pequeño siempre creí que acabaría trabajando en un circo, y es que pensaba que sólo yo tenía erecciones, por las mañanas tenía que tardar un rato en levantarme de la cama, en mi familia se pensaban que era pereza pero era por vergüenza de que me vieran en ese estado, siempre pensé que si lo descubrían me hubieran vendido a un circo, como lo de la mujer barbuda o algo parecido, tal era mi ignorancia de la naturaleza humana que me creía único (algo muy mío) en lo de las erecciones.
De esos temas no se podía hablar con nadie porque todo era pecado y lo relativo al sexo más pecado aún.
En el colegio cuando me confesaba en la misa semanal no sabía ya qué pecados inventarme, todos eran mentira porque yo era muy bueno y no pecaba nada, luego, ya de más mayor, cambié mucho, me hice malo, ley de vida y de la naturaleza.
Recuerdo que en una ocasión después de confesarle al cura que había regañado con mi hermanita y había desobedecido a mi madre, lo típico que decía siempre, o también que me había pegado con algún compañero de colegio, el cura me preguntó que si me tocaba, yo no le entendía, ¿tocarme?, pues sí, claro, le contesté, y me sigue preguntando que qué era lo que me "tocaba", yo estaba perdido, ¿qué buscaba el cura?, le dije que tenía que tocarme a veces sin querer, y me pregunta que por qué, le respondí que era inevitable tocarse, acabamos metidos en un callejón sin salida de dobles significados por él inventados, total, un lío, lo malo fue la penitencia, me pasé toda la tarde rezando con mi madre en casa, un rosario entero que como yo no sabía rezar casi ella me tuvo que ayudar.
Lo que había que hacer para ganar el cielo...
Mucho tiempo después descubrí que el cielo te hace ganarlo la vida misma, no necesitas más, la vida sin más incluye toda la penitencia imaginable por todos los pecados o pecadillos que hayas podido cometer.
La vida, esa penitencia inagotable, porque si el mundo no es sino un paño de lágrimas para qué queremos más penitencia.
Pues nada más, que tengáis felices erecciones esta semana los que podáis tenerlas...
Y los que no, tratar de disfrutar con algún sustitutivo.
A este paso me van a dar la Gran Cruz de Isabel la Católica por mi labor en pro de la difusión de las erecciones.
Besos,
el paseante

El mercado de las flores de Tirso de Molina.

Ya es primavera en la Plaza de Tirso de Molina.



El complejo de Peter Pan.







Es más complicado de lo que a primera vista parece, es un fenómeno de nuestros días, de la sociedad de hoy, de la economía del bienestar, Freud no llegó a tiempo para poder estudiarlo, pero hoy por hoy es un complejo mucho más extendido que el complejo de Edipo, nada que ver además, este complejo, el de Peter Pan, es mucho menos complejo, valga la redundancia, es, por decirlo de alguna manera, un complejo simple, en consonancia con la simplicidad de nuestros tiempos, además es un complejo cómodo, muy propio de la economía del bienestar en la que vivimos como digo, está pensado no en perjuicio del que lo padece sino en su beneficio, por eso es tan difícil de curar, su erradicación total es prácticamente imposible, porque está pensado en beneficio del paciente, y nunca mejor dicho lo de paciente porque le permite llevar una vida tranquila, cómoda, sin preocupaciones, es de los pocos complejos que procuran placer y no dolor.

Empieza en la niñez y en ocasiones no termina nunca, hay ancianos que lo padecen y son encantadores, tan tiernos, como niños ancianos, y es que si uno no se lo quita de encima pronto como con la edad se va volviendo uno como un niño de nuevo, pues el complejo se queda adherido a ti para siempre, y ése es mi caso.

Padezco el complejo de Peter Pan, no me importa reconocerlo, estoy orgulloso de padecerlo, y me gustaría ser capaz de conservarlo siempre.

Soy inmaduro, irresponsable, infantil, necesitado de protección, de cariño, de mimos, me gusta jugar, que me den todo hecho, que me cuiden, que se preocupen de mi, por gustarme me gusta hasta que me den la teta.

El que sufre complejo de Peter Pan quiere pasarse toda su vida chupando de la teta, ésa es la mejor definición que conozco.

Si es que hay terapia no la quiero, todo lo contrario, quiero una terapia para no perderlo nunca, para padecerlo siempre.

Pero quién quiere ser adulto a estas alturas, me pregunto, quién quiere asumir responsabilidades, quién quiere emanciparse, ser fuerte, ser duro, ser sostén de los demás, nadie.

Me gusta que me sostengan, no quiero ser sostén de nadie.

Me gusta que me lleven en brazos.

Viva Peter Pan!!!!!!!!


Un beso,


el paseante

La película de la semana. Peter Pan. Walt Disney.

Es la primera película que vi en el cine, era muy pequeño y me llevaron mis primos mayores a verla, bueno, pues eso, ¿recordáis a mis primos mayores?, os hablé de ellos a cuento del nacimiento de mi sexualidad, pues también me iniciaron en el cine.
Mis primos mayores me generaban cierto stress, y es que ni los niños estamos exentos de padecer stress, eran demasiado para mí, me superaban en todo continuamente, así no se puede estar, vive uno frustrado permanentemente, en un quiero y no puedo continuo.
Como digo me llevaron al cine, eran las navidades de 1964, yo tenía 4 años, me sentaron en la butaca y me quedé dormido, para ellos la película era una película de niños, es decir, un rollo, y encima voy yo y nada más apagarse las luces me duermo, pues me despertaron inmediatamente y no me dejaron dormir durante toda la película, cosa de la que me alegro porque quedé fascinado, cuando llegué a casa quería saltar por la ventana y volar.
Así que se puede decir que la afición al cine de el paseante le viene gracias a sus primos mayores, como su afición al sexo, igual.
A raíz de ver la película durante mucho tiempo le obligué a mi padre a que cada noche me llevara a acostarme subido en sus brazos y me tirara sobre la cama para así poder volar como Peter Pan.
La película me marcó para toda la vida, de hecho uno de mis sueños recurrentes es que vuelo, pero eso me parece que lo va analizar Sigmund Freud este viernes, con lo cual prefiero no adelantarme.
Y también marcó mi vida generando en mí en complejo de Peter Pan, que aún perdura, pero eso creo que también va a ser objeto de una entrada específica a lo largo de la semana, no adelantemos acontecimientos.
En fin, forever young, o forever Peter Pan, as you like...
Besos,
el paseante volador

lunes, 20 de febrero de 2012


La casa encendida.

Al día siguiente,
-hoy-
al llegar a mi casa -Altamirano, 34- era de noche,
y quién te cuida, ¿dime?; no llovía;
el cielo estaba limpio;
-«Buenas noches, don Luis» -dice el sereno,
y al mirar hacia arriba,
vi iluminadas, obradoras, radiantes, estelares,
las ventanas,
-sí, todas las ventanas-;
Gracias, Señor, la casa está encendida.


LUÍS ROSALES.
Has llegado a tu casa/ y, al entrar,/ has sentido la extrañeza de tus pasos/ que estaban ya sonando en el pasillo antes de que llegaras,/ y encendiste la luz, para volver a comprobar/ que todas las cosas están exactamente colocadas como estarán dentro de un año.
La casa es donde se está, donde se vive. No hay más que una casa, como no hay más que un mundo, el de uno. Esto es lo que nos quiere decir Luís Rosales con este libro. Es un canto a lo cotidiano, a la amistad y al amor que va a influir en las generaciones posteriores de poetas. Vi iluminadas, obradoras, radiantes, estelares,/ las ventanas,/ -sí, todas las ventanas-,/ Gracias, Señor, la casa está encendida.

El camino de las huertas de mi pueblo. Reportaje pictórico.

Los colores del invierno.


El camino de las huertas de mi pueblo.
Óleo sobre lienzo.
José Ramón Carballo López.

El doble de el paseante.

Bueno, pues así soy yo, voy por la vida tirando de mi carrito lleno de cachivaches, de mi blog cargado de entradas, y de vez en cuando paro y me echo una siestecita encima del carrito, encima del blog.
El blog es mi afán diario, mi quimera, mi vida.
Y sigo caminando, rodando por la vida, impenitente vagabundo, mendigo de cariño, errabundo deambulo entre realidades y fantasías, personas y personajes, animales y hombres, flores y desengaños, amores y desamores, comprensión e incomprensión...
Mantengo en buen estado el carrito, quiero decir, el blog, engraso las ruedas, mantengo encerada la madera para que no se pudra, y como es antiguo no necesito competir con vehículos más modernos.
Mi carro, mi blog y yo, tenemos el encanto de lo antiguo, lo pasado, lo demodé.
Viva mi carro!!!!!!!!!
Viva mi blog!!!!!!!!
Besos,
el paseante mendigo

Mi gato os desea feliz semana.

Mi gato os desea una muy feliz semana, así me lo ha dicho cuando iba a salir de casa, diles a todos los seguidores del blog que les deseo una muy feliz semana, eso dijo, y además añadió que ibais a tener muy buena suerte esta semana y que os iban a llegar buenas noticias, inesperadas noticias muy positivas, y que en consecuencia podéis estar tranquilos, felices y ser optimistas.
Mi gato Pipi es como una madre atenta, cariñosa, prudente, buena consejera.
Yo siempre le consulto todo lo que a mi vida se refiere, las grandes decisiones, el día a día, mis inquietudes sobre el futuro, mis devaneos mentales, mis dudas, indecisiones, todo pasa por el consejo de Pipi, y siempre acierta, es mi augur particular, como una especie de oráculo.
Y hoy me ha dicho que si queréis puede ser vuestro oráculo particular también, podéis consultarle todo lo que queráis, incluso encomendaros a él, porque así él podrá protegeros.
Mi gato Pipi es mágico, bueno, es como uno de esos gatos de los antiguos egipcios, un gato sagrado, un gato divino, un dios doméstico, sagrado, inviolable, sabio, augur del futuro, prudente consejero.
Paño de lágrimas también, podéis llorar en el hombro de Pipi y contarle vuestras penas, vuestras cuitas de amor.
Y por qué no, contarle también vuestras ilusiones, proyectos, quimeras, deseos, locuras.
Todo puede pasar por Pipi y él lo santificará y os santificará.
¿Queréis ser santificados por Pipi?
Pues adelante...
Besos,
el paseante

Peter.


Un día llega, mira calma mi Peter Pan
hoy amenaza aquí hay poco que hacer
Me siento como en otra plaza
en la de estar solito en casa
será culpa de tu piel
Será que me habré hecho mayor
Que algo nuevo ha tocado este botón
para que Peter se largue
y tal vez viva ahora mejor
más a gusto y más tranquilo en mi interior
que campanilla te cuide y te guarde
a veces gritas desde el cielo
queriendo destrozar mi calma
vas persiguiendo como un trueno
para darme ese relámpago azul
ahora me gritas desde el cielo
pero te encuentras con mi alma
conmigo ya no intentes nada
parece que el amor me calma… me calma
si te vas muy bien llévate la parte que me sobra a mí
Si te marchas viviré con la paz que necesito
Y tanto ansié
Mas un buen día junto a mí
Parecía que quería quedarse aquí
No había manera de echarle
Si Peter no se quiere ir
La soledad después querrá vivir en mi
La vida tiene sus fases, sus fases
a veces gritas des de el cielo
queriendo destrozar mi calma
vas persiguiendo como un trueno
para darme ese relámpago azul
ahora me gritas desde el cielo
pero te encuentras con mi alma
conmigo ya no intentes nada
parece que el amor me calma..
a veces gritas des de el cielo
queriendo destrozar mi calma
vas persiguiendo como un trueno
para darme ese relámpago azul
ahora me gritas desde el cielo
pero te encuentras con mi alma
conmigo ya no intentes nada
parece que el amor me calma… me calma
cuando te marches creceré
recorriendo tantas partes que olvide
y mi tiempo ya lo ves
tengo espacio  y es el momento de crecer
si te marchas viviré
con la paz que necesito y tanto ansié
espero que no vuelva más
que se quede tranquilito como esta
que ya tuvo bastante
fue tiempo para no olvidar
la zona mala quiere ahora descansar
que campanilla te cuide y te guarde
Dani Martín

jueves, 28 de febrero de 2013


Madriz esencial (2). La iglesia del Carmen.




Madriz esencial. La Iglesia del Carmen.
Dos piadosas tradiciones adornan el edificio de la parroquia de Nuestra Señora del Carmen y San Luis, la primera se refiere a la fundación del convento de Carmelitas a finales del siglo XVI y la segunda a la conservación de la Imagen del Carmen pese a la desaparición de la imagen de San Simón Stock y la destrucción de casi todas las imágenes del templo en 1936.
Cuenta la primera, de la construcción del primer monasterio del Carmen Calzado en Madrid que, estando prohibido por Decreto del emperador Carlos, de 5 de enero de 1935 la fundación de monasterios en la villa de Madrid y sus aledaños, orden que mantuvo su hijo Felipe II, los hermanos Obregonianos, auxiliados por el Caballero de Gracia, dieron en denunciar a la Inquisición el uso que se hacía, en la mancebía, instalada en el lugar que hoy ocupa la parroquia del Carmen y San Luis, de una imagen de la Virgen María. Esta imagen se utilizaba a modo de propaganda para que los usuarios de la mancebía acudiesen a ella. Desahuciados los propietarios e incautados sus bienes el solar fue ocupado por los Carmelitas que, en una noche y de forma precaria, instalaron las celdas de los frailes. La imagen de la Virgen es conocida hoy como Nuestra Señora de Madrid. La amenaza de sanción para el incumplidor de la norma real hizo que Tirso de Molina escribiera unos versos al respecto.
La otra tradición, referida a la inexplicable permanencia de la imagen de la Virgen del Carmen en su camarín, tras la ocupación de la parroquia por las fuerzas del Frente Popular, dice así:
Se dedicaron durante las primeras horas a destruir las imágenes que tenían a mano y a saquear los archivos y dependencias. Llegados al retablo de la Iglesia echaron cuerdas a la imagen de San Simón Stok y dieron con él en tierra. Pretendieron hacer lo mismo con la imagen de la Virgen del Carmen y rompiéronse las cuerdas. ¡Mañana vendremos con mulas y cadenas! Afirmaron, y, llegado el día siguiente ataron con cadenas la imagen de la Virgen del Carmen e hicieron que las mulas tiraran de ellas. Despatarráronse las mulas en la nave de la Iglesia y se rompieron las cadenas, dejando convertida los milicianos a la Imagen del Carmen en alegoría de la República sin más que entregarle una bandera.

La lectura del fin de semana. Giovanni Guareschi. Don Camilo. 1973.



“…Es preciso darse cuenta que en esta desgraciada lonja de tierra situada entre el río y el monte pueden suceder cosas que no ocurren en otra parte. Cosas que nunca desentonan con el paisaje. Allá sopla un aire especial que hace bien a los vivos y a los muertos, y allá tienen alma hasta los perros. Entonces se comprende mejor a don Camilo, a Pepón y a toda la otra gente. Y nadie se asombra de que el Cristo hable y de que uno pueda romperle la cabeza a otro, pero honradamente, es decir, sin odio. Tampoco sorprende que al fin dos enemigos se encuentren de acuerdo sobre las cosas esenciales (…) Porque es el amplio, el eterno respiro del río el que limpia el aire. Del río plácido y majestuoso, sobre cuyo dique, al atardecer, pasa rápida la Muerte en bicicleta. O pasas tú de noche sobre el dique y te detienes, te sientas y te pones a mirar dentro de un pequeño cementerio que está allí, debajo del terraplén. Y la sombra de un muerto viene a sentarse junto a ti, no te espantas y te pones a platicar tranquilamente con ella”

“Sé que es para ti pecado mortal ver que hay hombres que dejan malograrse la gracia de Dios, pues sabes que yo bajé del caballo para recoger una migaja de pan. Pero es preciso perdonarlos, porque no lo hacen para ofender a Dios. Ellos buscan afanosamente la justicia sobre la tierra porque no tienen ya fe en la justicia divina, y procuran afanosamente los bienes terrenales porque no tienen fe en la recompensa divina. Por eso creen solamente en lo que se toca y se ve, y los aviones son para ellos los ángeles infernales de este infierno terrestre que en vano tratan de convertir en paraíso. Es el fruto de la excesiva cultura que conduce a la ignorancia, pues si la cultura no está sostenida por la fe, en cierto punto el hombre sólo ve la matemática de las cosas. Y la armonía de esta matemática se vuelve su Dios y olvida que Dios es el creador de esa matemática y de esa armonía. Pero tu Dios no está hecho de números, don Camilo, y en el cielo de tu paraíso vuelan los ángeles buenos. El progreso torna el mundo cada vez más pequeño para los hombres: algún día, cuando las máquinas corran a cien millas por minuto, el mundo parecerá a los hombres microscópico y entonces el hombre se hallará como un gorrión en el ápice de un altísimo mástil, asomado sobre el infinito, y en este infinito volverá a encontrar a Dios y la fe en la verdadera vida. Entonces odiará las máquinas que han reducido el mundo a un puñado de números y las destruirá con sus propias manos”

Giovanni Guareschi
Don Camilo


Está nevando sobre Madrid. Poema.



Está nevando sobre Madrid

La nieve, la romántica nieve
Se arremolina en torno a mí
Como en un ballet de livianas mariposas
Que aletean delicadamente
Suspendidas en el frío éter de la mañana de invierno
Intento atrapar los copos
Que se me escapan como flotantes nubes de algodón
Perecederos desaparecen al poco de tocar el suelo
Y siguen cayendo sobre mí, sobre el mundo, sobre todas las cosas
Incesantes
¿Estarán cayendo allá lejanos sobre tu recuerdo?
Esta lluvia de copos me envuelve el alma
Como un punteo de suaves notas musicales
Que vuelan entre el gris del cielo
Y mientras van componiendo la melodía de esta mañana de invierno
Que mi alma, atenta enamorada
Escucha en silencio

José Ramón Carballo
28 de febrero de 2013

miércoles, 27 de febrero de 2013


Mis conversaciones con Woody (17). Me he enamorado... (2).



-          Dime Woody, ¿cómo vas con tu enamorada?
-          Pues fatal, peor imposible.
-          ¿Y por qué, te ha dado calabazas?
-          Peor que eso.
-          ¿Peor que eso?
-          Sí, si al menos me hubiera dado calabazas ya estaría resuelto el tema, no aguanto esta tensa espera antes de que me dé calabazas.
-          Woody, ¿qué te pasa?, ¿estás acaso jugando a la profecía autocumplida?
-          No lo sé, estoy muy confundido. Temo que lo descubra.
-          ¿Qué es lo que temes que descubra?
-          No puedo decírtelo.
-          Vamos, seguro que es una tontería, dímelo.
-          No jr, no insistas, no te lo voy a decir, se trata de algo muy grave.
-          ¿Pero cómo de grave?
-          Es algo que me impide poder tener una relación con una mujer.
-          ¿……?
-          No te lo voy a decir, de verdad, no puedo, es superior a mis fuerzas.
-          ¿………..?
-          No voy a confesártelo, de verdad.
-          ¿Eres gay Woody? ¿Es ésa la razón? A mí puedes decírmelo, no se lo voy a contar a nadie.
-          Por Dios, qué dices, cómo se te ocurre, ojalá fuera eso, ojalá fuera sólo eso, es mucho peor, infinitamente peor.
-          Peor que ser gay, francamente no se me ocurre nada.
-          Jr, te lo confieso, pero no te burles de mí, ¿me lo prometes?
-          Te lo prometo Woody.
-          ¿Me das tu palabra?
-          Te doy mi palabra.
-          ¿Me lo juras?
-          Te lo juro.
-          Jr, me huelen los pies.
-          ¡¡¡¡¡¡¡QUÉ DICES, QUÉ TE HUELEN LOS PIES, QUÉ FUERTE!!!!!!!!!!
-          Jr, por favor, no me montes un escándalo, ves como es lo peor, lo más horrible.
-          Pero Woody, tienes razón es algo realmente horrible, pero bien visto es algo peor aún ser gay.
-          No te burles de mí encima, lo ves, no debía habértelo dicho.
-          Mira Woody, eres un neurótico, a mí también me huelen los pies y sigo vivo, ¿has probado Peusec?
-          Peusec, ¿y eso qué es?
-          Un antitranspirante, lo tienes en spray y en plantillas, las plantillas son muy prácticas y cómodas de llevar, y para ocasiones puntuales siempre tienes el spray.
-          ¿Y funciona?
-          A mí me va muy bien, desde que lo uso mi vida sentimental ha cambiado.
-          ¿De veras?
-          De veras.
-          ¿Y cómo lo sabes?
-          Al menos ahora sé que me dejan por cualquier otro motivo excepto el olor de pies.
-          Bueno, algo es algo, lo voy a probar.
-          Verás como ganas confianza en ti mismo.
-          Gracias jr, eres un amigo.
-          No hay de qué, un placer.
(continuará)
El paseante

martes, 26 de febrero de 2013


Paisaje soñado (2).

Paisaje soñado (2). Óleo sobre lienzo. José Ramón Carballo.


El cuadro de la semana. Puerto de mar y el embarque de la reina de Saba. Claude Lorrain. 1684.



Poema de la reina de Saba
¿Dónde estarás tú que nunca te encuentro?
¿Dónde tu sonrisa?
Tu mirada
Tu calma
¿Dónde está tu palabra?
¿En qué rincón del mundo te escondes?
Algún malentendido de estrellas
Algún equívoco de lunas
Algo hubo que nos separa
Y hace que no podamos nunca encontrarnos
Perdidos el uno del otro
Por entre las esquinas del mundo
En los umbrales del sueño
Sobre las nubes de plata
Caídos del cielo
Perpetuos
En la dulce desdicha 
De este extraño destierro

José Ramón Carballo
24 de febrero de 2013


P.d.- las casualidades del blog resultan curiosas, hace un año hablé de la Reina de Saba en el blog, de la referencia a sus amores con el Rey Salomón en el Cantar de los Cantares, por las mismas fechas un año después y hojeando un libro sobre arte que me ha regalado mi tía recientemente aparece una referencia a la Reina de Saba en este cuadro de Claudio de Lorena, uno de mis paisajistas favoritos, poco considerado precisamente por ser paisajista al haberse ponderado más desde siempre el retrato o las escenas mitológicas en la historia de la pintura hasta que en el S.XIX irrumpe el paisaje con propia carta de naturaleza, y es Claudio de Lorena un precursor del énfasis que en la pintura se puso posteriormente en los paisajes, en cierta medida el auge del paisajismo en pintura comienza con él y continúa con Turner llegando directamente a los impresionistas que lo consolidan definitivamente, haciendo que la pintura pierda sus argumentos tradicionales, presentar un personaje o una situación, desargumentizándose en la simple contemplación de las perspectivas, los colores, las luces, la belleza de un paisaje y de la naturaleza. Claudio de Lorena es un maestro en captar la luz, las diversas tonalidades del cielo, la luz en los diferentes momentos del día, especialmente en los atardeceres, contrastados con ruinas romanas en primer término, escenarios recreados por él, inventados, irreales pero bellísimos, en este cuadro la disculpa para recrear tanta belleza es el embarque de la Reina de Saba en su viaje para encontrarse con el Rey Salomón del cual había oído hablar de su sabiduría, como presente le llevó numerosas riquezas, resulta todo tan idealizado, tan poético, tan hermoso, que se mezclan la leyenda y el paisaje en un único significado, la belleza.
el paseante

lunes, 25 de febrero de 2013


Diario de un paseante. El supermercado de mi barrio.


Diario de un paseante. 23-02-2013 9:50. El supermercado de mi barrio.

Es un supermercado cualquiera, está al lado de mi casa, apenas un paseo, cruzo la avenida principal del barrio, atravieso unos jardincillos, y como escondido aparece agazapado entre las sombras de las farolas, digo esto porque siempre voy por la tarde y ahora en invierno es de noche muy temprano, a la puerta siempre suele haber uno o varios perritos atados a la barandilla de la escalera que esperan pacientemente a su amo, cada uno al suyo, claro, no les sirve uno cualquiera, y que observan atentamente a todo el que sale cargado de bolsas por si por fin reconocen a su amado amo, lo de salir cargados con bolsas cada vez menos con lo de la crisis, se compra menos y dentro hay menos productos,  en algunos casos rayando en la escasez, por ejemplo, antes los pasillos del supermercado estaban atestados de mercancía, ofertas variadas, productos especiales, ahora los pasillos lucen vacíos, sorprendente y algo desolador.
El supermercado de mi barrio tiene un vigilante muy amable, un hombretón con trazas de galán de Hollywood a lo Cary Cooper o Clark Gable, una mezcla de ambos, lo digo por lo del bigote, es muy serio, pero si le saludas te contesta amablemente, cuando llego tarde del trabajo y ya han cerrado intento entrar y no me deja, me señala impertérrito el reloj desde dentro, el reloj de la muñeca, de su muñeca, pero yo miro y veo que no lleva reloj, que se trata sólo de un gesto simbólico, entonces saco el móvil y señalo el móvil como diciéndole que ésa es una hora más precisa que la de una muñeca que no lleva reloj, pero él me dice que no con la cabeza y dice un no con la cabeza muy marcado, me recuerda a cuando me decían que no con la cabeza cuando era niño, tengo estudiado desde entonces la amplitud del movimiento de cabeza que dice no, si sobrepasa un límite que está marcado, aprendido, en mi memoria, sé que es inamovible, le miro el bigote que no se mueve, que no dice nada, que no sonríe, y se estrella mi deseo contra la puerta que no abre, miro con nostalgia a los últimos clientes que aún hacen cola en la caja con las luces ya medio apagadas, y me voy algo enfadado, diciéndome que este vigilante es poco flexible, cosa de los actores de Hollywood, interpretan sus papeles hasta las últimas consecuencias.
Pese a todo no me llevo mal con el vigilante, sé que cumple su función y que siempre tiene razón en lo de la hora de cierre, otra cosa es que yo sea un poco tramposo y quiera aprovecharme de un supuesto desfase horario entre relojes, inventado desfase que Greenwich desmiente siempre, la que sí es amiga mía es la cajera, siempre quiere venderme las ofertas del día, ayer tenían el paquete de nueces a 2 euros, pero no me gustan las nueces, me saben amargas, y además si quiero nueces mi pueblo está lleno de huertos de nogales, me doy un paseo por el camino de las huertas y recojo las que quiera, y además de auténticas nueces españolas, no de California, españolas, las mejores, las de toda la vida, las que había cuando yo era pequeño, deliciosas, pero eso pasa en mi pueblo con todo, los higos, las manzanas, los membrillos, todo lo que cuelgue de los árboles es robable por definición, al menos para mí, me pasa como con la hora de cierre del súper, soy algo tramposo, total al final se pudre todo eso en el árbol o en el suelo sin que nadie lo aproveche, lo que nunca he entrado es a las huertas, hay en temporada, por Halloween, unas calabazas espectaculares, y unos melones en septiembre que se ven deliciosos en la distancia, y unos tomates suculentos, y unas lechugas muy verdes, las lechugas más verdes y bonitas del mundo están todas en mi pueblo, y las lombardas más azules, y las cebollas más blancas y grandes, cuando recogen las cebollas huele todo el pueblo a cebolla durante varios días.
Bueno, creo que me he vuelto a ir por las ramas, cosas de la edad, pierdo el hilo, es que ya soy muy mayor, tengo 52 años, no sé si ya os lo había dicho pero es algo que me gusta dejar claro de antemano, si queréis ser mis amigos ya lo sabéis, no soy ningún joven, tal vez por eso soy algo más sabio, o al menos yo así me siento, quiero decir que de joven iría al supermercado pero no lo vería como lo veo ahora, el vigilante me parecería un antipático sin más, no tendría para mí nada de hollywodiense, y de la cajera no me haría amigo, ni le compraría las ofertas del día, por cierto, ayer la compré unos envases pequeñitos de leche vaporizada para echar al café, una tontería, pero lo compro sólo por agradarla, eran sólo a 50 céntimos, un chollo, además le hace ilusión que se lo compre, se lo noto, a la pobre nadie le compra las ofertas de día, con la crisis la gente lleva el dinero justo, me dijo que estaba muy buena la leche vaporizada echada en el café, que le daba un sabor dulzón, yo voy y le digo que no tomo café y me pregunta que qué es lo que desayuno, un vaso de leche le contesto y se ríe, me dice: bueno, entonces no vas a echar leche a la leche, y se vuelve a reír, se ríe más y más alto, le hago gracia aunque no diga nada, me ve y se sonríe, es muy simpática, yo creo que me considera una especie de Woody Allen, despistado, contradictorio, caótico, entrañable, bonachón y absurdo, le hago gracia como si fuera un Woody Allen de andar por casa, aunque ella seguro que no conoce a Woody Allen tanto como yo que es mi alter ego, pero me mira y me siento como Woody aunque ella no piense en Woody cuando me mire, pero Woody es un sentimiento universal, mira ahí va un tipo como Woody, eso lo piensas aún sin saber quién es Woody muy bien, bueno, pues eso, que para ella soy un Woody Allen sin nombre ni etiqueta, un Woody Allen innombrado, apócrifo, esto no sé si lo he sabido explicar muy bien, a veces no sé hilvanar bien las palabras con los pensamientos, los pensamientos son tan sutiles e imprecisos en ocasiones, tan evanescentes, y las palabras tan pesadas que cuesta dominarlas, domarlas, pulirlas, aligerarlas, entrelazarlas sutil y debidamente.
Si leyera todo esto la cajera del supermercado se volvía loca, y al verme saldría corriendo, abandonaría la caja a la carrera, o lo mismo le hacía gracia y se enamoraba de mí perdidamente, y hasta acababa viendo alguna película de Woody Allen y me adoptaba como su Woody Allen particular, como quién adopta una mascota, y cuando entrara a trabajar por las mañanas me ataba a la barandilla de la escalera del supermercado y me dejaba ahí todo el día tumbado al sol de la mañana viendo llegar y marchar a todos, esperando que saliera mi dueña, ¿mi dueña?, así llamaba Don Quijote a Dulcinea, mi dueña…, suena bonito.
Mi dueña, la cajera, es muy generosa, a la gente necesitada que le falta alguna monedita para pagar siempre se la perdona, un día la van a echar, tiene muy buen corazón, recuerdo un día que delante de mí iba a pagar un niño con una paquete de pan de molde y un paquete de golosinas en las manos, no le alcanzaba el dinero, seguro que su madre le había dado para comprar el pan y le había dicho que le subiera la vuelta, seguro, eso me decía a mí mi madre de niño, me decía, y ten cuidado con la vuelta, que no te engañen, cuando yo era pequeño debían de engañar a los niños con la vuelta, o eso se pensaba mi madre al menos, pues bien, cuando el niño fue a pagar se puso rojo, yo ya estaba presto a pagarle la diferencia para que se pudiera llevar las golosinas pero la cajera se me adelantó, le sonrió como una madre, como sólo una madre sabe sonreír, y le regaló las golosinas.
La cajera del súper y yo estamos hechos el uno para el otro, yo creo que soy su Woody Allen, y ella mi Annie Hall, claro, pero todo desde un punto de vista imaginario, de ficción, como cinematográfico, mejor así, como una fantasía, si nos emparejáramos ella descubriría enseguida que me huelen los pies, qué vergüenza, a Woody seguro que no le huelen los pies, en el cine esas cosas no se notan, y yo descubriría que su instinto maternal tan tierno con el niño seguramente conmigo la convertiría en una mandona, no sé, tal vez me estoy precipitando en lo de que sea una mandona, pero en lo de mis pies os aseguro que no me estoy precipitando, es una cuestión hormonal, soy muy hombre y a los hombres nos huelen los pies, lo mismo hasta le gustaba…
Por cierto, la cajera no sabe mi edad, todavía no se la he dicho, ella me llama de tú, y me hace ilusión, como si aún me viera joven, y eso me hace sentir bien, me rejuvenece, es tan buena conmigo.
Esta tarde voy a volver sólo para comprarle la oferta del día, nada más.
Nada más.
El paseante

La película de la semana. Dead poets society. Peter Weir. 1989.


Acaban de poner en la tele El club de los poetas muertos y he recordado mis tiempos de Bachillerato, la nostalgia, siempre la nostalgia, últimamente estoy muy nostálgico, ¿será que me voy a morir?, volviendo al tema, yo tuve mi Keating particular, en cuarto de Bachillerato tuvimos un profesor de literatura como él, alguien que por fin nos comprendía y hacía que todo fuera fácil, interesante, motivador, especial.
Sus clases de literatura eran una fiesta, aprendí en apenas un año con él más literatura de la que he aprendido en toda mi vida, creo que mi gusto por la lectura y mi interés por la escritura no hubieran seguramente existido si no hubiera sido por él, yo no era mal estudiante, mediano, pero ese año en literatura batí todos los records, en la redacción de todas las semanas quedaba siempre el primero, semana tras semana durante un año me tocó leer la redacción ante mis compañeros y luego oír los encendidos elogios del profesor que me instaba a ser escritor, me sentía abrumado pero no podía dejar de escribir lo que pensaba, lo que sentía, lo que me emocionaba.
Aquel año, en aquellas clases de literatura fui inmensamente feliz.
Creo que mi gusto por el arte, el pensamiento y la creatividad tienen en ese profesor su catalizador, sin él yo no sería el mismo, sería diferente, él me abrió las puertas de un mundo diferente, una nueva dimensión de la vida, y no sólo a mí, él también tenía como en la película su club de los poetas muertos, y éramos toda la clase, que de aquellos adolescentes lograra hacer aunque sólo fuera durante un año unas personas sensibles y maduras fue un milagro, un milagro conseguido a fuerza de sinceridad, diálogo, comprensión y razonamiento, algo en las antípodas de la educación que imperaba en un colegio de curas de comienzos de los años 70 en la España franquista.
Pero como en la película a él también le echaron del colegio, apenas duró un año, hizo que se tambalearan los cimientos de aquella rancia educación tradicional hasta tal punto que el resto del claustro de profesores se pusieron en su contra y le expulsaron porque supuestamente era una mala influencia para nosotros, para nosotros que nos quedamos como huérfanos cuando se marchó, no le dejaron ni despedirse de nosotros, simplemente un buen día no volvimos a verle más.
Se daba la circunstancia de que además de nuestro profesor de literatura era el tutor de mi clase lo cual suponía que éramos sus niños mimados, nos adoraba, se notaba, cuando eres un adolescente necesitas de manera especial la comprensión, el cariño, la escucha, y él nos daba todo eso, nos comprendía de una manera muy especial porque era uno más entre nosotros, uno más entre nosotros…, precisamente por eso le echaron.
La disculpa que dieron a nuestros padres es que nos metía mano, fue vergonzante, encima nos mancharon a nosotros con esa falsa acusación, aún recuerdo cuando mis padres me preguntaron si me había tocado, bochornoso y humillante que el único profesor del colegio que no era gay sin sombra de duda alguna al respecto fuera expulsado acusado de ser gay y de abusar de los alumnos precisamente por quienes eso hacían de manera impune y de forma continuada.
Aquella fue la primera lección en la vida sobre el funcionamiento de las organizaciones, el precio de ser diferente, la amenaza que supone para los demás el destacar, y el valor de la mentira.
No la he olvidado nunca, y siempre llevaré en el recuerdo a aquel profesor de literatura que me inoculó el virus más preciado y devastador, la más potente droga, el más peligroso narcótico, la búsqueda de la belleza, la armonía y la verdad.
Y el más preciado don que jamás he recibido de nadie, la integridad.
El paseante
(en recuerdo de mi profesor de literatura de cuarto curso de bachillerato)
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario