miércoles, 9 de octubre de 2013

Mis conversaciones con Woody (28). Manhattan 6.




-          Woody, estoy ya harto de Manhattan, quiero volverme a Madrid.
-          Pero bueno, ¿te has vuelto loco?, estás en Manhattan, te lo digo por si no te has dado cuenta, medio mundo mataría por estar aquí.
-          Pues que venga medio mundo yo les dejo mi sitio, no aguanto más, me aburro.
-          ¿Me aburro…? Increíble, estás viviendo enfrente de Central Park, en la ciudad más fascinante del mundo, en la ciudad que nunca duerme, y quieres volverte a Madrid.
-          El que no duerme nunca soy yo, lo del aquelarre no para, todas las noches hay aquelarre y lo hacen al otro lado de la pared de mi dormitorio, y no logro dormirme y cuando lo logro tengo unos sueños extraños.
-          ¿Sueños extraños?
-          Sueño que estoy tumbado atado a la cama y que todos los miembros del aquelarre están desnudos también y que me rodean y me empiezan a acariciar el cuerpo con lujuria sin dejar de entonar su letanía maléfica.
-          ¿Y qué pasa luego?
-          Me violan.
-          ¿Te violan?
-          Sí, me violan.
-          ¿Todos?
-          Sí, todos, uno a uno, hombres y mujeres, y son todos viejísimos y muy feos, son terriblemente diabólicos.
-          ¡Es horrible! ¿Y cómo acaba el sueño?
-          Al final me viola el mismo diablo.
-          ¡EL DIABLO!
-          Woody, no chilles, te van a oír, piensa que están en el apartamento de al lado.
-          Sí, al final soy poseído por el mismísimo Satanás, mira cómo tengo el cuerpo, mira, mira…
-          Pero jr, ¿cómo te has hecho esos arañazos en la espalda?
-          Me los ha hecho el diablo.
-          ¿………………..?
-          El mismísimo diablo.
-          ¿Y qué sientes mientras te viola?
-          ¿Mientras me viola el diablo?
-          Sí.
-          Me da vergüenza decírtelo.
-          ¿………………..?
-          Siento placer y a la vez dolor, el placer de lo prohibido, y el dolor físico de la brutalidad.
-          ¿Brutalidad?
-          Sí, el diablo es una bestia.
-          ¿Una bestia?
-          Una bestia con un aspecto terrible, repugnante.
-          ¿Repugnante?
-          Repugnante y fascinante a la vez, fascinante precisamente por su extrema repugnancia.
-          No te entiendo.
-          Es la encarnación del mal, y el mal es como un abismo, cuando empiezas a caer en él no hay fin, el mal es ilimitado, no tiene fin, produce vértigo.
-          ¿……………….?
-          No sé si me explico.
-          Me asustas jr.
-          Por otro lado te digo que aunque estoy asustado se trata de una experiencia única.
-          ¿Y eso qué significa?
-          Que la noche en que no sueño con el aquelarre lo paso fatal, lo echo de menos.
-          ¡Qué fuerte!
-          Woody deberías dormir una noche en mi dormitorio para experimentarlo.
-          Me da miedo jr.
-          ¿No decías que el Manhattan hay que estar abierto a todo…?
-          Sí, pero esto me parece demasiada apertura incluso para Manhattan.
-          Tal vez así te inspires y puedas salvar tu bache creativo.
-          ¿Pero qué dices? Yo no tengo ningún bache creativo.
-          Como quieras, pero tal vez saques ideas para una nueva película, Aquelarre en Manhattan, ya puedo ver los títulos de crédito en Broadway.
-          No es mala idea del todo, pero me asusta.
-          Tranquilo, lo pasas peor la primera vez, las siguientes ni te enteras.
-          ¿Qué quieres decir?
-          Mejor lo experimentas y hablamos.
-          Me lo pensaré…

(continuará)

El paseante

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