lunes, 21 de octubre de 2013

Caser, no hagas tonterías.



Caser, no hagas tonterías, tú sabes que en el fondo no quieres hacerlo.


La vida es lo único que tenemos, que conocemos, y al final nos aferramos a ella, una vez oí decir que quién amenaza con suicidarse nunca lo hace realmente, simplemente busca que le presten atención.


Te recomiendo un libro de Álvaro de la Iglesia que trata este tema en plan humorístico, Espérame en Siberia Vida mía, narra las peripecias de un suicida al que todos los métodos que intenta para suicidarse le van fallando.


Es muy divertido, así podrás salir de ese bloqueo que tienes con el tema.


Yo creo que nunca me suicidaría por mi autoestima, alguien que se quiere nunca se mata, todo lo contrario, busca preservarse.


Cuando estoy al límite y me va mal incluso eso que me pasa como es mío y aunque sea malo me parece tan valioso por ser precisamente algo que se refiere a mí que lo valoro como algo que pese a su negatividad me enriquece porque me hace más fuerte y por ende mejor.


Todo lo mío para mí es valioso porque es mío, sea bueno o malo, yo lo acepto y lo quiero como parte de mi ser único e insustituible, valioso en sí mismo, y parte de mi aventura de vivir.


Tú eres creyente, si Dios no te ha llamado junto a él todavía es porque aún tienes que sacar lecciones de esta vida y ser de utilidad a otras personas, a veces no somos conscientes de lo valiosos que somos con nuestra simple existencia para otras existencias.


Sé generosa una vez más y vive.


Y no pienses que ningún amante te resolvería los problemas, tu mejor amante debes ser tú.


Un beso,

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