lunes, 19 de enero de 2015

La política y yo es un tema difícil.




La política y yo es un tema difícil, ando regañado con la política desde hace tiempo, reconozco que me ha defraudado, no sé si podré en algún momento volver a sentir ilusión por ella, hoy por hoy me tiene harto, tal vez se deba en parte a mi desencanto general por la vida, cosas de la edad, pero creo que la política, tal y como hoy en día es, ha hecho méritos sobrados para desilusionarme, es como si lo hubiera buscado a propósito, y somos muchos los que estamos parecido, por otro lado me pregunto a mí mismo que cómo he podido sentir emoción en algún momento por el asunto político, cosas de la juventud me digo, voté a Suárez porque me parecía que ahí estaba el futuro, y creo que acerté, voté a González porque me pareció que iba a ser un avance, y lo fue, voté a Aznar porque me pareció que iba a poner en orden las cosas, y lo hizo, voté a Zapatero porque no creo en las guerras ni en las diferencias de derechos por razones de orientación sexual, y cumplió. Bien es cierto que todos tuvieron su cima y luego declinaron, vino un relevo de signo contrario y se avanzó en aspectos diferentes pero siempre hubo un impulso, un avance, una mejora.
Creo que ahora votaré a Podemos aunque sospecho que a estas alturas no debo ilusionarme con nadie, seres humanos, me digo, egoísmo, mentira, manipulación, amiguismo…, si les voto es porque creo son los únicos que van a luchar por los derechos de los animales en este país, del resto de lo que puedan hacer desconfío, desconfío sobre todo del margen de maniobra que puedan tener sin que todo el castillo de naipes se venga abajo. Desconfío también de su pericia, es curioso que para ser político no necesites ser experto en nada ni debas tener ninguna experiencia en nada, eso no puede funcionar, está claro.
Al menos espero que con Podemos se alcance en el objetivo del sacrificio cero por el que estamos luchando los amantes de los animales y se penalice duramente el maltrato y el abandono, y se conciencie por fin a la sociedad de que la barbarie con los animales no es sino reflejo de la barbarie de nuestra existencia, y, por supuesto, se prohíban por fin las corridas de toros y cualquier tipo de espectáculo o celebración que conlleve maltrato y sufrimiento de un animal.
Así están las cosas en lo que a mí respecta con la política, quiero que desde la política se proteja a los animales al menos como sucede en otros países europeos, y es que parece que sólo somos europeos para los ratios económicos y no para los derechos básicos que deben regir una sociedad avanzada.

El paseante


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