domingo, 27 de noviembre de 2011

No soy Dios, soy dios.



No soy Dios, soy dios.
Pretendo ser tu dios.
Siempre me he sentido así, no sólo santo sino algo más, un dios.
Un dios menor, un dios cercano, accesible, un dios doméstico, pero un dios.
Los que me conocéis sabéis lo que se siente estando en mi presencia, el contacto con lo divino, lo excelso, la suprema sabiduría, la suprema bondad, la compasión infinita, la suprema belleza.
Disfrutáis de mi divinidad ahora de contínuo gracias al blog.
No puedo atender las demandas de todos por eso tuve que crear el blog.
Como Dios creó el mundo, yo cree el blog, en el cual habitáis todos, es vuestro planeta blog, sois mis almas y en el mundo creado por mí existís.
Sé que sin mí no podéis ya vivir, soy como vuestro dios de cada día, al cual eleváis vuestras plegarias de amor y del cual recibís la doctrina de vida, la fe, la esperanza, la caridad, y el amor, siempre el amor, el don supremo del amor que os administro y que os hace felices por siempre.
Reflejo de mí sois.
Gracias a mí existís.
Alabadme y glorificadme.
Vuestro por siempre,
el paseante

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