miércoles, 25 de noviembre de 2015

Yo no comí en ningún subterráneo contigo.




Bety, yo no comí en ningún subterráneo contigo, era otro, y tortilla jamás comimos juntos, me confundes, tu mejor caballero de Madrid era otro, lo de la Plaza Mayor y San Isidro sí será cierto, lo otro lo harías con otro.
Pero quién?
Tortilla en un subterráneo?
No logro imaginar dónde sería eso.
Es un misterio.
Madrid tiene su punto, un tanto demodé muy entrañable, sobre todo se valora por cierto tipo de personas amantes de la cultura, la historia, las tradiciones, a las que ese sabor les resulta interesante porque te transporta a otra época muy decimonónica, muy auténtica, aunque se ha perdido mucho queda mucho también, ahora en el centro hay mucha modernidad pero desde la tranquilidad no desde el desenfreno como antes, está ganando mucho encanto el centro, con lugares muy coquetos, librerías, cafés, pastelerías, pequeños restaurantes..., nuevos comercios que revitalizan zonas muy comerciales pero renovándolas creando barrio en el sentido tradicional del término. Y el auge de la bicicleta como medio de transporte dice mucho, habla de otro perfil ciudadano, una vuelta al Madrid tercermundista que usaba también la bici pero entonces mayoritariamente por razones de necesidad.
bss,
jr

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